Los regidores apuestan por abrir vías para coordinar la seguridad y compartir transportes y programación cultural
22 dic 2007 . Actualizado a las 03:35 h.Ha hecho falta un semestre para ver la imagen de los seis alcaldes y una alcaldesa de la Mancomunidade de Municipios sentados en una misma mesa. «Pero ha merecido la pena la espera, hemos iniciado una etapa con el mejor clima posible», valoraba instantes después del remate de esa primera cita Vicente Irisarri, alcalde de Ferrol y presidente de un organismo supramunicipal que en sus 30 años de existencia apenas ha tenido logros destacables y sí muchos desencuentros.
Por lo pronto, la primera cita, sin representantes del PP (no ostentan ninguna alcaldía de la Mancomunidade), con tres alcaldes del PSOE, otros tanto de Terra Galega y un séptimo del BNG, puso sobre la mesa uno de los asuntos, el único, que se ha heredado de los cuatro últimos años: la comarcalización del parque de bomberos. Los regidores acordaron solicitar una reunión con el conselleiro de Presidencia, Xosé Luis Méndez Romeu, para conocer en qué situación se encuentra el proyecto -se anunció en febrero del 2005- y cuándo y con qué medios se podría poner en marcha. Ese mismo conselleiro anunció el pasado 2006 que el parque estaría operativo en el 2007, algo que finalmente no ha sucedido. Y buena parte de la culpa la tienen también las desavenencias entre los concellos.
Esa primera cita, que los regidores saludaron con cierto optimismo, sirvió también para establecer un calendario de reuniones: serán mensuales, cada segundo lunes, y rotatorias, es decir, no se celebrarán exclusivamente en Ferrol, que ostenta la presidencia; sino que irán por el resto de concellos. Es una medida novedosa y simbólica «de este nuevo tiempo que queremos abrir», abundaba Irisarri. Esa siguiente cita podría ser en Narón, que ostenta desde ayer la vicepresidencia de la Mancomunidade.
Entre otros proyectos a compartir que dejaron caer los alcaldes -tras el prioritario de los bomberos- están el transporte público, coordinación de policías locales (por ejemplo, para establecer turnos en zonas de influencia), la programación cultural (sufragar una exposición entre varios municipios para que rote posteriormente), la futura perrera de Mougá o el exitoso sistema de alquiler de bicicletas, con recorridos por toda la ría. También acordaron los regidores instar a los gestores de Costa Ártabra a que busquen nuevos fondos europeos para proyectos supramunicipales.