La mirilla de hoy celebra todo un clásico de la Navidad ferrolana que nunca pasa desapercibido. Un año más, las mujeres de la Armada han puesto todo su corazón para abrir las puertas de su habitual rastrillo benéfico. María Luisa Madrigal, esposa del almirante del Arsenal, Francisco Cañete, explica que la asociación bandera de esta iniciativa, que lleva Virgen del Carmen por nombre, como no podía ser otro, en honor a la patrona de los marineros, lleva desde el año 1936 acudiendo puntual a la cita solidaria. Ayer se inauguró en el número 42 de la calle Dolores -y allí estará hasta el día 5 de enero- una amplia colección de artículos de decoración, ropa, artesanía... «Tenemos todo lo que se pueda imaginar», explica nuestra anfitriona. Todo pertenece a donativos particulares y al comercio de la zona, que cada año aporta también su granito de arena a estas mujeres comprometidas con los más necesitados. Y cualquiera puede acercarse a hacer su compra solidaria. Los precios son asequibles: «Lo más caro puede costar unos 60 euros», nos cuenta María Luisa. Eso sí, conviene apurarse ya que ayer mismo «fue una avalancha». Ni grandes almacenes ni nada. El pequeño local en el que se encuentra el rastrillo benéfico se puso de bote en bote, y no solo de mirones: «Hemos vendido muchísimo», nos cuentan las mismas que hoy estarán de nuevo al frente del barco... y mañana... y el otro más... y así hasta Reyes. Que sepan que yo ya he escogido mi compra y espero verles por allí para sucesivas mirillas. Por cierto, que lo que hacen este colectivo de mujeres no se queda solo en la época navideña, sino que su labor, aunque silenciosa, perdura a lo largo del año. «Somos nueve las que colaboramos habitualmente», dicen. Entre ellas están María José García de Bouza, Pilar Luna, Mercedes Sánchez de Vivar, Blanca Torres y Francisca Santiago de Losada, parte de la organización de este rastrillo que servirá para sacar de un apuro a decenas de familias que celebran la Navidad un poco más apretadas. Y es que mientras sus maridos se las saben todas en artes bélicas, estas mujeres demuestran tener otras armas, las de la solidaridad.
De la responsabilidad altruista de los mayores nos vamos ahora a la que se intenta inculcar en Fene a los más pequeños. Un equipo de la escuela de seguridad vial ubicada en la parroquia de Barallobre estuvo ayer en el colegio Jorge Juan de Perlío. Allí se organizó una divertida jornada para los más pequeños. Pero no por amena fue menos provechosa. Los jóvenes estudiantes de Primaria aprendieron, a su manera, claro está, las normas básicas para circular con seguridad. Montados en sus patinetes, triciclos y otros vehículos sin motor, los jovenzuelos dieron cuantas vueltas quisieron a un circuito improvisado con el que se esperaba desarrollar desde una temprana edad las conductas responsables al volante.
El tono de la mirilla se vuelve más grave para ajustarse a algo tan profundo como es la pandemia del sida. Para buscar una mayor concienciación de la sociedad sobre la enfermedad del VIH, la asociación Lazos ha organizado unas jornadas de sensibilización en la escuela universitaria de Enfermería y Podología de Esteiro. No te quedes en las nubes es el título escogido para difundir todos los aspectos sobre esta pandemia en un encuentro que continuará hoy en sendas sesiones de conferencias matinal y vespertina. A la cita asistió el vicepresidente de la entidad organizadora, Roberto Artabe Noya, quien agradeció la colaboración de la escuela de Esteiro a la hora de difundir su mensaje: «Educar a la población aumentando la información» sobre el sida. Ayer pasaron por la escuela también el sociólogo de la Universidade de A Coruña Xosé Leira López, la doctora Ana Mariño, Javier Cereijo González como representante de la Dirección Xeral de Saúde Pública, y la antropóloga y enfermera Silvia Pernas López. También se proyectó la película En el filo de la duda, lo que originó un debate posterior sobre la gran problemática del virus del sida.