A Vaca cierra medio local para no recibir más multas

FERROL

04 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

O Café da Vaca, uno de los restaurantes más populares del centro de Ferrol, es uno de los locales públicos sancionados por la Consellería de Sanidade tras la entrada en vigor de la Ley Antitabaco, que prohíbe fumar en los negocios que ocupen más de cien metros cuadrados a no ser que se blinde una zona para que sólo los fumadores aspiren el humo del cigarrillo.

Xaime Sisto, dueño de A Vaca e integrante de la directiva de la Asociación de Hosteleros de Ferrol y comarca, explica que hace unos meses le llegó una notificación de multa de 1.200 euros porque, según Sanidade, el restaurante medía 116 metros cuadrados y permitía fumar en una zona no acondicionada adecuadamente. A Vaca consta de dos plantas y, según las escrituras de la propiedad, el espacio público ocupa en total 99,97 metros cuadrados. Cuando entró en vigor la ley, en septiembre del 2006, Sisto decidió delimitar en la planta superior la zona libre de humos y la de abajo, para fumadores. Pero una inspección oficial posterior reveló que el local medía en realidad 116 metros, lo que obligaba o a prohibir totalmente encender un cigarrillo o a acometer obras. Sisto intentó lo primero. «Durante dez días non permitimos fumar, pero se anularon todas as reservas, era algo inviable», explica Xaime Sisto. La solución final fue cerrar al público la planta superior. Ahora, en A Vaca se puede fumar y comer sólo en la planta baja. La clientela no ha bajado, según el hostelero. Sisto descarta realizar obras en el local -presupuestadas en 8.000 euros- porque, asegura, el próximo paso de la Administración será prohibir totalmente los malos humos en los locales públicos, con lo cual la inversión realizada en acondicionar el negocio sería como tirar el dinero.

El propietario de A Vaca considera que sería más justo para acabar con las diferencias entre locales que fomenta la ley actual que la Administración prohibiese ya fumar en el interior de locales de ocio. Esto también acabaría con los problemas que aún deben afrontar los hosteleros con los clientes que no aceptan que tengan que apagar el cigarrillo. «Nos poñen a nós como policías», asegura Sisto.

Carlos López, secretario de la asociación de hosteleros, también es partidario de que la Administración se decida y prohíba fumar totalmente en los bares y restaurantes -como en Italia- para «que a xente vaia como ao cine, onde xa se sabe que non se pode fumar». En opinión de López, la ley actual deja demasiadas cuestiones en el aire lo que provoca «conflictos nos establecementos» y, además, «non resolveu o problema do tabaquismo».

Según López, en la comarca en torno a sesenta negocios de hostelería recibieron notificaciones de multa por esta ley.