Pónganse en situación. Usted está en una playa, sobre una alfombra roja y, de repente, suena una sirena. Entonces usted tiene que salir pitando hacia el mar y nadar una distancia de 750 metros; después andar en bicicleta 20 kilómetros; y a continuación marcarse una carrerita a pie de cinco mil metros. Y todo eso sin parar. Yo, de sólo pensarlo, siento que me falta el aliento. Pero para los deportistas de triatlón es el pan de cada día. Y ayer tuvieron mucho de ese pan en el ferrolano barrio de Caranza, donde se celebró el Campeonato Nacional de Triatlón en las categorías júnior, cadete, alevín e infantil. Según José Ángel Fernández Martínez , organizador del certamen, la jornada no pudo resultar mejor. «El tiempo acompañó y vino muchísima gente a ver las pruebas», comentaba ayer la mar de satisfecho al final de las competiciones. Por si eso fuera poco, el pabellón ferrolano quedó bien alto: parece que hay muchos deportistas dispuestos a seguir la senda del gran Gómez Noya . Álex Pérez Corral , del equipo Triatlón Ferrol , quedó segundo en la categoría cadete; y su compañera de equipo Camila Alonso consiguió el primer puesto en infantiles. Pero ahí no queda la cosa. Melina Alonso y Alfredo Freire -también ferrolanos, aunque compiten con el club Fluvial de Lugo - tampoco lo hicieron nada mal. Melina consiguió subirse al podio por el tercer puesto que logró en la categoría cadete. Y Alfredo Freire quedó de quinto en la competición junior -una prueba que contó con deportistas de altísimo nivel, según José Ángel Fernández -, en la que el primer puesto fue para el mallorquín Mario Mola . Felicitaciones a todos. Carrera popular. Y los que también corrieron -y de lo lindo- fueron los valientes que ayer participaron en el vigésimo sexto Maratón Popular de San Xoán de Piñeiro (Mugardos). Según me cuenta el simpatiquísimo Juan Carlos Roca , miembro de la organización, en las diferentes carreras del maratón se dieron cita este año nada más y nada menos que 245 personas. La más pequeña, Candela Iglesias Varela , con sólo un añito de edad, compitió en la categoría de 0 a 5 años y recorrió sin ningún problema los 250 metros del trayecto. El mayor fue Julián Bernal Medina , quien, con 88 años (ya me gustaría a mí estar para maratones a su edad), el año pasado logró conseguir el título de campeón del mundo en su categoría. Pero los asistentes no sólo aplaudieron a estos participantes. También hubo laureles para los campeones absolutos en la carrera de 11.300 metros, en la que participaron todos los corredores de más de 16 años. En la categoría masculina conquistó el primer puesto Manuel Oliver Pérez López , de O Burgo. Y en la femenina, la ganadora fue María Pilar Caínzos , de Oleiros.
Entre tanta carrera me he quedado un poco agotada, así que he decidido hacer una parada en San Valentín. A ver si me relajo un poco. O si me espabilo. Más bien lo segundo, porque ayer, con la música del Fenerock , el barrio no estaba para hacer meditación, sino para bailar, cantar y pasarlo bien. O sea, para desmelenarse. Seguro que más de uno lo consiguió con el grupo londinense Zodiac Mindwarp , banda que tiene el honor de haber sido telonera de Motorhead , y con los ritmos de 6ment6 , Sweet Oblivion Band , Golden Eyes y Os Cempés . Con su música finalizó ayer la quinta edición del Fenerock, un festival de lo mejorcito que hay por estos lares. Andrés Vellón y María Bouza se estrenan como padres. Llega la hora de decirles adiós, pero ¿quién ha dicho que las despedidas tienen que ser tristes? La de hoy no podría ser más bonita. Resulta que nuestro compañero de La Voz Andrés Vellón Graña y su mujer, la también periodista María Bouza Martínez, se acaban de estrenar como padres. Su hija, Lucía Vellón Bouza , vino al mundo el pasado 12 de septiembre, pesó casi 3,4 kilos y midió 50 centímetros. Ella todavía no lo sabe, pero tiene a uno de los padres más ilusionados que he conocido en mi vida. Y también a uno de los más impacientes. En fin, no sigo, que a mí con estas cosas se me saltan las lágrimas. Muchas felicitaciones a los padres y miles de besos para Lucía. (Nota: no sabemos si la pequeña heredará la vocación periodística de sus padres, pero, por si acaso, ya le hemos hecho un hueco en la redacción).