Unos edificios para el control aéreo en plena guerra fría

La Voz

FERROL

Desde las instalaciones ahora abandonadas de Estaca de Bares, los norteamericanos vigilaban todo el tráfico aéreo y marítimo en el mar Cantábrico y en el océano Atlántico, que confluyen en este cabo. Los americanos se instalaron en los años sesenta, en plena guerra fría. Allí permanecieron hasta 1991. Ahora, los inmuebles presentan un avanzado estado de deterioro, de ahí, que Costas haya apostado por la demolición de la base. De todas formas y pese a estar en ruinas, aún se reconocen algunos vestigios de la época norteamericana, como una pista de baloncesto o las salas frigoríficas.