Jerónimo López es uno de los hijos ilustres de As Pontes al que la vida le ha llevado a tomar otros rumbos. Reside en Madrid y es alpinista, ciéntifico, profesor de Geodinámica Externa en la Universidad Autónoma de Madrid y presidente, encima, del Comité Científico Internacional para la Investigación de la Antártida. Y toda una autoridad en la investigación de los efectos del cambio climático en el planeta. Pero, ante todo, es una persona cercana, afable, atenta, o sea, normal.
-La Antártida será su segundo hogar.
-He estado siete veces. Es el termómetro del cambio climático, un lugar extraordinario para estudiar el calentamiento global porque hay registros extraordinarios del pasado. El propio hielo tiene cientos de miles de años de antigüedad y conserva burbujas de aire que aportan datos sobre el índice de CO2, de metano... Se ha sondeado hielo de 800.000 años de antigüedad y se sabe que hoy en la atmósfera hay un 30% más de CO2 que en los últimos 650.000 años y el doble de metano que en 450.000 años.
-¿Eso qué quiere decir?
-Es un indicio de que los humanos estamos contribuyendo al efecto invernadero. De hecho, la mitad de lo que se calienta el planeta es por nuestra culpa. Siempre se ha producido el cambio climático, pero desde el siglo XIX se está generando de forma acelerada, lo que está afectando a los procesos naturales.
-¿Cuáles son síntomas del cambio climático? ¿Es el culpable de todo lo que está pasando en el mundo huracanes, terremotos, olas de calor?
-El Ártico está reflejando los cambios más rápido que otro punto del planeta. En los últimos 25 años ha perdido el 20% de superficie de hielo. Cada año pierde un trozo equivalente a la mitad de España. La temperatura media del planeta en el último medio siglo ha subido medio grado, pero en Europa, el doble. Efectivamente, el calentamiento general del planeta en tan poco tiempo provocará una mayor frecuencia de eventos más catastróficos. Está ocurriendo ya. En Galicia se deja sentir con la alteración de las estaciones.