El proyecto de la nueva piscina para Cedeira que tenía el anterior gobierno municipal no convence al tripartito actual, que negocia con la empresa concesionaria (ya que la primera fase ya estaba adjudicada) una serie de cambios.
El concejal responsable del área de Deportes, Germán Tobío, explicó que, por un lado, el coste de la actuación, un total de 660.000 euros, «es muy elevado». Además, apuntó que la infraestructura proyectada por los anteriores dirigentes municipales «dejaba fuera muchas disciplinas deportivas».
La idea del Concello es introducir variaciones en el vaso de la piscina, de forma que sea posible la práctica de la natación sincronizada o el waterpolo, especialidades que, según Tobío, no se podrían llevar a cabo en la infraestructura del PP. Asimismo, se estudia la posibilidad de hacer más profunda una de las zonas de la piscina para que sea viable realizar pruebas de saltos.
Otras mejoras que el dirigente municipal considera «muy importante» incluir en el proyecto, son la habilitación de infraestructuras para que las personas con discapacidad puedan hacer uso también del nuevo inmueble; y zonas de rehabilitación para personas mayores o deportistas con lesiones.
Competiciones
De esta forma, el concejal cedeirés explica que «sería posible organizar competiciones deportivas, y que la infraestructura no quedase sólo para baño y entrenamiento. La celebración de este tipo de eventos podrían traer muchos beneficios para el municipio».
En cuanto a la financiación de las obras, desde el Concello explicaron que, aunque las obras ya estaban adjudicadas, no había reservada una partida para la ejecución de los trabajos: «Estaba pendiente la contratación de un crédito, pero aún no estaba suscrito».
Además, Costa Ártabra (entidad que gestiona en la comarca los fondos europeos del programa Proder) tenía comprometida una partida de más de 200.000 euros para financiar el 50% del coste de la primera fase.
Sin embargo, el concejal de Deportes señaló que el plazo fijado por la entidad comarcal para la realización del proyecto «es inviable para nosotros y para los que estaban antes, porque hay que tener lista la piscina antes de que finalice este año».
Además de negociar con la empresa adjudicataria, el gobierno mantendrá reuniones con Xunta y Diputación para conseguir que asuman la financiación íntegra de la obra.