ferrol | La ley 28/2005 de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco, más conocida como Ley Antitabaco, entró en vigor el 1 de enero del 2006. Sin embargo, su aniversario «oficial» se celebrará el próximo 1 de septiembre, doce meses después de que finalizase el plazo concedido por el Ejecutivo a los hosteleros para que separasen a fumadores y no fumadores en los locales de más de cien metros cuadrados.
La normativa fue acogida desde el principio con una mezcla de temor y odio por parte de los empresarios, que consideraban que provocaría graves perjuicios a sus negocios. Ya en noviembre del 2005, cuando se conoció el proyecto de la normativa, la Cámara de Comercio de Ferrol presentó varias enmiendas por considerar que resultaría perjudicial para los hosteleros.
Hoy, tras doce meses de inspecciones de Sanidade para vigilar del correcto cumplimiento de la ley, los hosteleros de Ferrol se enfrentan a más de catorce expedientes sancionadores y a multas que podrían superar los 25.000 euros. El último expediente le fue notificado a la Asociación de Hosteleros de Ferrol, Eume y Ortegal este mismo mes. Fue motivado por la denuncia de un cliente contra un establecimiento por incumplir la normativa.
La entidad ha recurrido las multas impuestas hasta ahora. Afirman que han sido impuestas por el incumplimiento de la «interpretación» que la Xunta hace de la ley. Según la cual, en los negocios con más de una actividad (café-restaurante, por ejemplo) que superen los 100 metros cuadrados, el área del hasta el 30% de esa superficie que se reserva a fumadores debe contabilizarse «por cada actividad». Sanidade no ha contestado a las alegaciones, y se da la circunstancia de que la adaptación de la Xunta a la Ley Antitabaco todavía no ha sido aprobada. Estaba previsto que se le diese el visto bueno en enero de este año, pero eso no ha sucedido y, según fuentes del sector, «es muy improbable que sea aprobada a corto plazo». El vacío legal, por lo tanto, continúa.
Perdidas del 75% de clientela
Aunque la asociación prefiere no vincular directamente cierres de locales con la ley, sí que subrayan que algunos establecimientos han perdido hasta un «75% de su clientela habitual».
Los más perjudicados han sido los de más de cien metros cuadrados, obligados a recluir a los fumadores en zonas acristaladas mientras que la mayoría de los bares que no llegan a esa superficie han optado por permitir fumar en su interior. La principal consecuencia ha sido un movimiento de la clientela hacia los locales más pequeños, en los que los grupos mixtos de fumadores y no fumadores pueden sentarse juntos en una zona que no haya sido acotada.
También salieron especialmente perjudicados las cafeterías y restaurantes ubicadas en centros comerciales. La normativa los obliga a separarse del resto del edifico por completo y, si miden más de cien metros cuadrados, a instalar una «pecera» para fumadores. Por no hablar de los situados en centros administrativos e instituciones culturales, que han debido adaptarse a la normativa prohibiendo fumar. En la mayoría de los casos, los clientes se les han marchado con el dinero a otra parte.