Juegos reunidos gigantes. En O Seixo, Mugardos, hay gran afición a jugar a los dados, a los pequeños y a los gigantes. ¿Gigantes, eh? Dirán ustedes. Pues sí. Los vecinos del lugar llevan 22 años celebrando lo que ellos vienen a llamar el Mundialito de Dados Café Riomar. Cada 26 de julio, más de una treintena de vecinos de la zona se reúnen en el área recreativa del lugar para echar una maxipartida. Jesús Fermín Fernández, más conocido como Suso, responsable de la organización del encuentro, explica los orígenes de la singular cita: «Aquí se juega mucho a los dados. Hace 22 años, a alguien se le ocurrió hacer unas piezas gigantes, para que fuese más divertido». Con cada edición que ha ido pasando, el mundialito ha ganado en público, fama y calidad del material. Al principio, los jugadores utilizaban un caldero de pintura para agitar los dados, los cuales tiraban encima de una tabla de madera. Ahora, la puesta en escena está cuidada al máximo. Nada más llegar al terreno de juego, los participantes se enfundan una gorra y una camiseta con el logotipo del campeonato. Se les reconoce fácil. El cubilete de los dados está hecho de aluminio y tiene hasta asas y todo. Los dados, señala Suso, están hechos de madera, son cinco como en el juego de verdad. «Tenemos que cambiarlos de vez en cuando porque se estropean con el tiempo», dice. De hecho, cada vez que uno de los jugadores lanza las piezas con brío sobre el tablero, algunas astillas salen volando. «¡Tres reyes, eso sí que es suerte!», grita un asistente al mundialito.
Una organización cinco estrellas. En el encuentro de ayer participaron un total de 16 parejas, todos hombres. Aunque hubo un toque femenino, el que puso Marta Vesoa Sanz, que actuó como madrina del mundialito. Los jugadores -amigos, familiares y vecinos de toda la vida- se dieron cita a las once de la mañana. Después de ponerse el uniforme de juego, lanzaron algunos fuegos para marcar el inicio oficial del campeonato. «¿Qué los lanzáis, al principio y al final?», pregunta la periodista que escribe. Suso me responde: «Improvisamos. Si alguien saca cinco reyes, pues tiramos un cohete». El avituallamiento es importante. La organización lleva hasta el área recreativa unos pinchos, para matar el hambre entre eliminatoria y eliminatoria. Más adelante, suelen celebrar una cena de confraternidad. En el mundialito de O Seixo no falta de nada. Hay trofeos para los 32 participantes, que fueron Julio, Suso, Pedro, Ramón, Tucho, Tucho, Carneiro, Joaquín, Tomás, Mesop, Ouge, Manuel, José Carlos, Carlos, Aguacil, Manolo, Lino, Camilo, Pichi, José, Vicente, Pedro, Miguel, Santi, Santi, Pedro, Tomás, Tuchín, Emilio, Avelino, Juan y Ramoncito. Ayer, cuando yo les dejé en el área recrativa de O Seixo, el campeonato estaba en pleno apogeo. Tendré que echar de nuevo un vistazo a la Mirilla para saber quiénes fueron los más talentosos con el manejo de los dados. Un arte más complicado de lo que parece.
La fiesta del percebe pasa fronteras. Imagínense la cara que pondría un habitante de Londres, por decir un sitio, tras leer en una revista inglesa las maravillas de una fiesta que a nosotros nos toca muy de cerca, la del percebe de Cedeira. Pues ya no tienen que imaginárselo, porque ha ocurrido. La publicación Living Spain acaba de sacar en su último número, relativo a los meses de verano, los prodigios de este crustáceo y de la villa que le rendirá homenaje el próximo fin de semana. La revista alerta a los lectores de que el percebe, o goose barnacle, es el más caro de los mariscos, a la vez que el más sabroso y feo. El autor del reportaje también lanza un guiño a Corme, equiparando su producto al de Cedeira. «La razón de su desorbitante precio es que los percebeiros se juegan la vida en las rocas. Cada año ocurre la muerte de algún marinero faenando», reza la publicación. Cuando al londinense ya se le está cayendo la baba con el percebe, el periodista del Living Spain introduce un nuevo elemento gastronómico, the empanada of Cedeira, «famosa en Galicia y en el resto de España». Con la recomendación de un buen Albariño se pone el punto y final al reportaje. Suponemos que al londinense ya no le quedarán, a estas alturas, dudas sobre adonde se tiene que ir este verano de vacaciones. La fiesta del percebe se desarrollará en la villa los días 4 y 5 de agosto.
Sesión musical en directo. El calendario de actos musicales se intensifica en los meses de verano, y mucho. Hoy le toca el turno a Roger de Flor, que ofrecerá un concierto en el establecimiento La Manchita Cosa, situado en la calle Magdalena de Ferrol. El guitarrista estará acompañado en su actuación por un percusionista, Serguei Izmailov. Ambos aprovecharán la ocasión para dar a conocer el último disco de Roger de Flor, que se presenta bajo el título de Canciones de amor y retranca. El concierto está previsto para las diez de la noche de hoy. En el repertorio que ofrecerán hay desde swing, pop, rock... y mucho más. Sólo hay que acercarse. En lo que a mí respecta, me tengo que ir ya, mañana más y mejor.