Crónica | Un oficio peculiar Hace dos años que se jubiló el último sepulturero del municipio. Ahora, el Concello busca un sustituto para ocupar su plaza en el cementerio de Barallobre
12 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Fene busca sepulturero. Antonio Cernadas realizó el servicio en el cementerio municipal de Barallobre de manera intachable hasta el día de su jubilación. De esto hace ya más de dos años, y el Concello no ha encontrado aún a un sustituto. Es ahora cuando publica las bases para la contratación de nuevos funcionarios. Una oferta de empleo pendiente desde el 2005 que trataba de cubrir esta plaza tan necesaria. Mientras tanto, dos personas se reparten el trabajo. Preparar la masa, colocar ladrillos, fijar las lápidas... son los gajes del oficio. Es por esto que desde el Concello se anuncia que «hai que saber de albanelería». Y a esto se debe que la primera de las pruebas que se realizarán en el proceso de selección tratará sobre el asunto. Pero, pese a lo que pueda pensar, no es difícil encontrar aspirantes. Así lo entienden desde el Ayuntamiento. «Agora hai un rapaz novo facendo o traballo, e conta con un compañeiro, aínda que está tamén a piques de xubilarse». Éste será uno de los que podrán optar en primer lugar a la convocatoria de la plaza fija porque, entre otras cosas, domina ya el terreno. El primero en Fene Cualquier oficial albañil que lo desee puede presentarse a una oposición con la que se pretende amortizar esta carencia dejada por Cernadas desde su marcha. Éste fue el primero y único sepulturero oficial del cementerio público fenés hasta la fecha. Y ahora el gobierno municipal espera que trabajar en torno a la muerte no tire para atrás a más de uno. Eso sí, contra todo pronóstico, «preséntase moita xente». «Cobrará coma oficial», dicen desde el Concello. Esto se traduce en un sueldo que ronda los 22.700 euros brutos al año. En definitiva, un trabajo fijo y bien pagado, pero que también tendrá sus inconvenientes.