De rural a paraíso turístico

Xosé Vázquez Gago
Xosé V. Gago FERROL

FERROL

JOSÉ PARDO

Barrio a barrio | Covas Su millar de habitantes se multiplica por 2,5 con la llegada del verano, es una de las parroquias claves para el futuro del turismo en Ferrol, pero aún presenta carencias graves

02 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?a parroquia de Covas apenas cuenta con un millar de habitantes, pero es fundamental para el futuro del concello ferrolano. En ella están ubicadas, privilegio que comparte con Esmelle o Doniños, varias de las calas más hermosas, y menos invadidas por el urbanismo irresponsable, de Galicia. Así, Covas es una de las claves del desarrollo del turismo en Ferrol, característica siempre citada por los diversos gobiernos municipales y que se demuestra con la gran cantidad de visitantes que llegan con el calor. Hasta 2.500 personas residen en Covas durante el verano, según calcula la asociación de vecinos que preside José Rico Díaz. Pero Covas aún tiene muchas carencias, la más importante y urgente: «El alcantarillado», según afirma Rico Díaz, que «está puesto desde los años 90, pero todavía no funciona». Situación que se repite en las parroquias vecinas y que todos los grupos políticos has acordado abordar en la próxima legislatura. Rico Díaz no sueña, es consciente de que «sólo somos mil», por lo que insiste en que se solvente «lo básico», como completar las aceras. Pero señala que se han hecho obras importantes, como el asfaltado de casi seis kilómetros de vías o la del local social para la entidad, en la que el presidente anima a participar a los vecinos. Las carencias de Covas se enraízan en un pasado rural que «está desapareciendo». Eso dice Rico, y también María del Carmen López García, una labradora de 79 años que vive en una casa, la número 73 en la carretera a Porto da Cova, que ocuparon seis generaciones de su familia, desde primeros del siglo XIX. Pero «iso rematará con nós, porque os nosos fillos, como os dos outros da zona, xa non viven aquí». La «modernidade terminou cos labradores», y «a parcelaria nos deixou sen luchos nin leira grande». A pesar de la desaparición de su modo de vida, sus problemas inmediatos no están en Covas, «que para min está morto», sino «nas obras en Ferrol, que non hai quen chegue ao centro en coche».