La rehabilitación del edificio de indianos respeta totalmente la estructura original y el diseño realizado en los años 20 por el artista local Ángel Martínez. El único elemento nuevo que tendrá el museo será el ascensor que llegará hasta la planta bajo cubierta, hasta el archivo. El inmueble quedará distribuido así: en la primera planta estará el centro social, con un gran salón con 82 butacas que estará a disposición de los vecinos de San Claudio; y en la segunda irá la sala de exposiciones, que albergará de vez en cuando muestras temporales. El edificio pertenece a la sociedad de instrucción de los naturales de San Claudio en La Habana, que aún funciona y que cuenta con 130 socios. La asociación Libro Vivo sí tiene el usufructo de la propiedad durante 25 años. El proyecto de museo escolar cuenta con un presupuesto de 420.000 euros; el 70% aportados por el Agader y el 25% por la Diputación. Libro Vivo busca el último 5%.