El nuevo documento incluye que el Concello permita edificar un espacio cultural en el Montón El acuerdo, que cede siete fincas a Ferrol, incluirá la creación de un párking para una residencia militar
18 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.La cercana -previsiblemente- firma del nuevo convenio urbanístico entre el Ministerio de Defensa y el Concello de Ferrol motivará, además de la cesión de fincas, que se puedan ampliar las instalaciones que la Armada posee en el Montón. Serán nuevas dotaciones culturales y sociales para sus miembros. El ministerio ha incluido como novedad, con respecto al texto suscrito en el 2004 y que no se ha podido cumplir, una estipulación que incluye que el Ayuntamiento ha de tramitar, hasta su aprobación, la construcción en esa zona colindante con Caranza de un equipamiento cultural y deportivo. Esa aprobación ha quedado por escrito y habrá de producirse en seis meses una vez que la Armada presente el consiguiente proyecto en dependencias municipales. Deja así atado la Marina un proyecto que acaricia desde hace más de un lustro, pero que aún no tiene cuerpo. Se trata de la construcción de instalaciones sociales, culturales y deportivas en el nuevo club de marinería y de cabos. «Será una realidad muy pronto», dijo en una entrevista a La Voz en marzo del 2004 Francisco Cañete, almirante del Arsenal. Hoy las instalaciones del Montón están circunscritas a oficiales y suboficiales, en una zona del litoral ferrolano. El gobierno local, además, deberá realizar la tramitación oportuna ante la Xunta de dicho planeamiento urbanístico. También habrá de llevar a Santiago otro proyecto que ha quedado por escrito en el documento que aún habrán de suscribir -así está previsto en el borrador- un alto cargo del ministerio y el regidor de Ferrol. Se trata de un aparcamiento subterráneo en las inmediaciones del Sánchez Aguilera, bajo la propiedad denominada baluarte del Príncipe, que quedará afecta al ministerio. Allí se construirá un párking para unos 60 coches que dará servicio exclusivamente a los usuarios de la residencia de oficiales que se encuentra en las proximidades. Esta última intervención, reza el acuerdo, permitirá «integrar en la trama urbana» la zona del propio baluarte, que está considerada como un área patrimonial.