Autoridades y personalidades de todos los ámbitos presenciaron los actos de inauguración
04 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.ELLAS, LAS PROTAGONISTAS. De izquierda a derecha, Belinda Washington, Ana Pérez Lago, Yolanda Vázquez, Isabel Blanco y Paloma Lago En plena acción, con los competidores saltando vallas en las primeras competiciones de equitación, se celebró ayer la inauguración del Salón del Caballo Equiocio. Eran las siete de la tarde cuando los organizadores, los hermanos Ana y Federico Pérez Lago, presentaron la ceremonia de inauguración del certamen en el recibidor del recinto de Punta Arnela. Lo hicieron en compañía de trece personalidades, procedentes de la política local y autonómica, la economía, la Armada, el arte y el mundo del espectáculo. Fue la décima presentación y fue, por lo tanto, especial. Es la confirmación de la fortaleza del salón, calificado en la ceremonia por el alcalde Juan Juncal de «referencia obligada» en la hípica gallega y nacional. No fue el único que alabó un encuentro con un protagonismo indiscutible de la hípica, pero que cumple con su vocación de ocio integrador, del que puede disfrutar toda la familia y todas las personas sin excepción. También Pablo Villamar, diputado provincial y miembro del plan de dinamización turística para la comarca, subrayó las virtudes de Equiocio, entre las que citó su capacidad para atraer «turismo de calidade» y para «desestacionalizar» la llegada de los visitantes. Los discursos fueron saludados con aplausos por el público y los invitados. Entre ellos estaba, como no, la madrina de la décima edición, Paloma Lago. También estuvo la presentadora de televisión Belinda Washington, muy elegante con su dos tercios negro, y su compañera de profesión, Yolanda Vázquez, que también eligió tonos oscuros. Más luminosa estuvo la actriz Isabel Blanco, de vaqueros y chaqueta blanca bien combinados con su cabellera rubia y su sonrisa. También procedente del mundo de las cámaras, aunque más discreto, fue el productor Pancho Casal, cuya presencia casi pasó desapercibida para la mayoría del público, excepto durante su paso por la tarima del acto de inauguración. Tras los discursos, los invitados visitaron las instalaciones. La mayoría de ellos, haciendo gala de una gran simpatía, accedieron a fotografiarse con los vecinos de la ciudad que, ya desde primera hora, llegaron al recinto ferial. Ellos fueron los primeros en probar las abundantes atracciones y actividades que propone la décima edición de Equiocio. Las hay para todos los gustos, además de poder tomarse un café viendo las pruebas hípicas, es posible emplear barcos a control remoto, ver las últimas novedades en submarinismo, coches de carreras, juegos infantiles... y muchas más posibilidades para todos.