De los 40 millones pendientes de abono en el 2003 se ha pasado a 25 en este ejercicio El gobierno local afirma que ha dotado de «estabilidad» a las arcas municipalesJuncal alerta de la necesidad de mantener la política económica para evitar recesiones
04 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?as vacas flacas ya no lo son tanto para el Concello de Ferrol. La política de saneamiento económico aplicada por la coalición de gobierno PP-IF desde el inicio de su mandato permite a las arcas locales vivir una situación más desahogada, aunque todavía lejos de ser boyante. Este es, a grandes rasgos, el resumen del mensaje lanzado ayer por el alcalde de la ciudad, Juan Juncal (PP), que, acompañado por el edil de Facenda, José Manuel Rey Varela (PP), compareció en rueda de prensa para repasar la evolución financiera del Ayuntamiento en los últimos cuatro ejercicios. El regidor se remontó al año 2003 para recordar que, en ese momento, la deuda global del Concello rondaba los cuarenta millones de euros. Su grueso estaba conformado por un débito financiero (a entidades bancarias) de 15,3 millones de euros y casi diez millones de pagos pendientes a proveedores, una situación esta última que hoy se considera normalizada. A estas cifras había que sumar, entre otros puntos, compromisos con otras administraciones pendientes de financiación por valor de casi tres millones de euros -entre ellas una partida para el teatro Jofre-, compromisos inversores adquiridos por el anterior gobierno municipal de 3,7 millones de euros, pagos por diferentes sentencias judiciales que sumaban 1,7 millones y créditos pendientes por 2,5 millones de euros. Un panorama heredado el del 2003 que Juncal no dudó en definir como «un crack económico municipal» ya advertido en el año 2000 por el Consello de Contas y que hizo necesario poner en marcha un restrictivo Plan de Saneamiento Económico del 2004 al 2007 tutelado por la Xunta. Las medidas Ahora, las medidas activadas en ese marco dan sus frutos. El alcalde señaló que en marzo de este ejercicio la deuda de las arcas municipales se situaba ya en los 25 millones de euros. Dicho de otro modo, casi un 40% menos que en el 2003. Este y otros indicadores permiten al gobierno municipal señalar que, hoy, el Ayuntamiento dispone de una «estabilidad económica» de la que antes carecía. Juncal subrayó, sin embargo, la necesidad de no bajar la guardia y continuar aplicando en el futuro la misma política monetaria «para no volver a repetir los errores del pasado». Advirtió: «De no ser así, en seis meses volveremos a estar como en el 2003, con una deuda que nos ahoga y sin capacidad de maniobra». ¿Cuáles han sido las recetas para lograr este objetivo? Tres son las fundamentales que se han marcado y ejecutado dentro del Plan de Saneamiento: contención del gasto, optimización de todos los mecanismos de ingreso y un reajuste de la plantilla municipal, de modo que por cada dos jubilaciones sólo se incorporará a un nuevo funcionario. Ha sido en las dos primeras áreas donde más se han concentrado los esfuerzos hasta el momento. Otro indicador del cambio en la situación es que la capacidad de endeudamiento del Ayuntamiento, ahora con menos lastre de abonos pendientes de pago, también ha crecido, lo que permite un mayor margen de actuación económica en caso de ser necesario. Siempre según las cifras facilitadas por el gobierno municipal y sacadas de la contabilidad del Concello, esta capacidad de endeudamiento ha evolucionado de manera ascendente desde el 2004 al 2007, pasando de 32 a 47 millones de euros.