El subterráno abrió ayer a las ocho de la tarde, después de que se suavizasen las cuestas Las pruebas con vehículos grandes fueron positivas y el pasadizo recuperó el tránsito
02 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?erminó ayer otro episodio del accidentado culebrón del túnel bajo la plaza de España, y acabó de forma feliz, con la reapertura del subterráneo tras varios días de obras. El vial que conecta las avenidas de O Rei y Vigo luce un aspecto diferente al del día de su inauguración. No es que haya adelgazado, o lo que sería mejor, engordado, es que se han reducido sensiblemente las pendientes de las entradas en el mismo. La reforma no sólo permite emplearlo con más comodidad, también parece haber solucionado el problema que existía con los autobuses. Carlos Botas, consejero delegado de Tranvías y Rialsa, presenció las pruebas que se hicieron en el subterráneo, en las que un bus transitó, «sin frenar nada», a 30 kilómetros por hora, la máxima permitida, y no hubo riesgo de que los bajos del vehículo tocasen el pavimento. Botas señaló que la estrechez del pasadizo no será un impedimento para que dos autobuses puedan emplearlo. «Los profesionales saben cómo hacerlo. Sólo será preciso que uno de ellos aminore un poco y no debería haber problema». Tras la reapertura, que sufrió vario retrasos, la circulación se desarrolló con normalidad en el pasadizo.