El ministerio suma año y medio sin responder al plan municipal para la infraestructura El gobierno local ha pedido ya información sobre los trámites en varias ocasiones
28 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?l proyecto de la coalición de gobierno PP-IF para reubicar la actual estación de ferrocarril suma ya año y medio acumulando polvo en el Ministerio de Fomento. Pese a ser una iniciativa que ya se comenzó a negociar con la Administración central cuando ésta se encontraba en manos del PP, y que contaba con su visto bueno inicial, por el momento todavía no se ha podido materializar ni sobre el papel, a nivel de planimetría. Tras un largo parón en las conversaciones -que se iniciaron en el 2003- el departamento de Magdalena Álvarez envió en junio del 2005 a dos técnicos a la ciudad, tras varias invitaciones cursadas desde la concejalía de Urbanismo. El objetivo del desplazamiento era el de conocer sobre el terreno las propuestas del Concello. El director del grupo de Proyectos de Fomento, Miguel Ángel Barrantes, aseguró que en agosto de ese mismo ejercicio -el 2005- habría ya una respuesta por parte del Gobierno central. Fuentes oficiales del Ayuntamiento han señalado, sin embargo, que tal contestación todavía no se ha producido, pese a que el alcalde, Juan Juncal (PP), ha solicitado en varias ocasiones información sobre el estado de los trámites. Las posibilidades Una respuesta por parte de Fomento permitiría, al menos, realizar adaptaciones de planeamiento para ejecutar la iniciativa en el futuro. Pero mientras desde Madrid no se mueva ficha el gobierno municipal se encuentra, en este asunto, maniatado. ¿Cuáles eran las intenciones del gobierno local? En principio, se habían puesto dos opciones sobre la mesa para resolver la cuestión del emplazamiento. La primera implicaría retrasar una decena de metros la dársena ferroviaria desde su ubicación actual hasta unirla a la de autobuses. La segunda, más ambiciosa, pasaría por levantar dos estaciones nuevas y unidas a la altura de la avenida de La Paz. En ambos casos, los pasajeros podrían subirse al ferrocarril o al autobús en la misma terminal, que respondería así al moderno concepto de intermodalidad. Y a nivel de ordenación del suelo, la iniciativa permitiría ampliar la parcela del viejo acuertelamiento Sánchez Aguilera e, incluso, llegar a conectar más a largo plazo el barrio del Ensanche A con Santa Mariña mediante el soterramiento de las vías férreas.