En directo | Entrega del premio San Telmo Los ingenieros de Caminos, Canales y Puertos distinguieron ayer la obra civil de unos muelles que, pese a la carencia de accesos, destacan por su potencial y complejidad técnica
20 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?a obra de Caneliñas merece «difundirse y ser conocida por la sociedad». Así lo considera la demarcación en Galicia del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos que ayer materializó la entrega a los responsables de la ejecución de los nuevos muelles de su premio San Telmo, que distingue la mejor obra civil hecha en Galicia en los dos últimos años. Fue motivo más que suficiente para que en la dársena se reuniesen numerosas personalidades. Al acto acudieron el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, y la conselleira de Política Territorial, María José Caride. Les acompañaron, entre otros, el presidente del colegio de ingenieros, Edelmiro Rúa, el decano del colectivo, Carlos Nárdiz, el presidente de Portos de Galicia, Vicente Irisarri, el alcalde de Ferrol, Juan Juncal, y el presidente de la Autoridad Portuaria, Amable Dopico. También acudieron a la cita ex presidentes del Puerto, como José Manuel Moure, el propio Irisarri, Guillermo Romero Caramelo y Guillermo Grandío. Ángel del Real excusó su presencia por motivos personales. Fue un mediodía teñido de celebración en el que hubo distinciones tanto a los responsables técnicos que desarrollaron la obra como a las empresas que la ejecutaron y al Puerto como organismo propietario. El decano de los ingenieros, Carlos Nárdiz, destacó las características técnicas que la dan brillantez a una obra colosal, como sus calados naturales de veinte metros, su muelle de ribera o su espectacular dique de abrigo, de más de un kilómetro. En su discurso, sin embargo, Nárdiz también tuvo un hueco para los peros . Porque los hay. Incidió en que quedan por finalizar los accesos y definir la búsqueda «de un área logística que aproveche las potencialidades del nuevo puerto para el transporte de mercancías». Aún se esperan las conclusiones definitivas del estudio de viabilidad del macropolígono del Cha de Brión y la postura última de la Xunta sobre el proyecto. Subrayó, además, la necesidad de «planificar» las infraestructuras y brindó la ayuda de su colectivo. Al final se descubrió una placa conmemorativa y comenzaron corrillos y charlas. Caneliñas estaba de fiesta mientras, imponente, aguarda para arrancar.