El testimonio
07 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Los afectados por la quiebra de la textil Unicén que han conseguido recolocarse respiran ya con algo de tranquilidad. Tras un año de larga espera, algunos empiezan ya a ver su futuro con claridad. «Siempre estuvimos bastante unidos», comentaba ayer uno de los afectados, «y fuimos muy pacientes», apostilla. Según los trabajadores, en todo este período, desde que se iniciaron las conversaciones con la Consellería de Traballo hasta que se puso en marcha el plan experimental de empleo, «se perdió mucho tiempo». Y es que la angustia pudo con muchos que veían agotarse su tiempo de paro sin ninguna perspectiva clara. Sin embargo, los técnicos del nuevo servicio habilitado en Narón ya han empezado a citar a los despedidos hace algo más de un año para sondear sus perspectivas de futuro. «Estábamos esperando una explicación sobre lo que se estaba haciendo», comentan, y ahora les ha llegado el momento. «Desde que empezó todo, tanto el Concello como los sindicatos se movieron» para ofrecer a este colectivo una solución a los despidos. «Ahora vemos que se ha reconducido el sistema»: las orientadoras laborales se encargan de estudiar caso por caso para tratar de buscar la mejor salida para cada uno. Y se nota en su estado de ánimo. «Está bien sentir el apoyo cuando estás fastidiado», apunta uno de los afectados. Los recolocados son ahora la esperanza de todos sus compañeros y reflejan esa oportunidad por la que todavía esperan más de 60 personas.