Crónica | Las secuelas del temporal El tejado voló hace quince días, pero los residentes de Caranza todavía no han vuelto a la normalidad, vecinos, abogados y arquitectos no pudieron evitar emocionarse en RadioVoz
04 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?ay lágrimas en Caranza. Lloran por goteras los edificios triturados por el Gordon , y lloran los más humanos de los implicados en la tragedia que viven sus inquilinos. Emocionados se fueron ayer del estudio de RadioVoz Alfredo Alcalá, arquitecto diseñador de los inmuebles, Berta Fernández, de la administración de fincas, y Aurora Rivas, presidenta de una de las comunidades de vecinos afectadas. No pudieron evitar que les embargasen los sentimientos causados por quince días de desalojos forzados y habitaciones llenas de agua. Aurora agradeció su trabajo a Daniel, encargado de obras de Dragados. Dijo que «primero fuimos a por él, pero el pobre hombre nos ayudó muchísimo, nunca nos va a dejar tirados». No hubo tantos elogios para la empresa de Florentino Pérez, que no ordenó intervenir el pasado domingo a sus hombres -ya se sabe, era festivo- cuando la lluvia se coló tan dentro de los inmuebles que incluso lavó el polvo del interior de televisores de plasma. Más seco se mostró el concejal de Urbanismo, Guillermo Hevia, que dijo que «lo que no vale, es que a lo mejor por errores de alguien se intente ir ahora contra el Ayuntamiento, ¡por favor!». Poco antes la abogada de los vecinos, Pilar Rodríguez anunció que se solicitarían al Concello diez documentos relacionados con las casas. La letrada señaló que «no se trata de ir contra nadie, sólo de pedir, documentación». Otro representante vecinal, Germán Carro, se adelantó a posibles futuros llantos, y pidió a la Administración que revise los edificios de la cooperativa Vitra. Berta Fernández pidió a los ferrolanos que se pongan en el lugar de los vecinos, y Alfredo Alcalá anunció que los techos podrían reconstruirse en tres semanas, y lamentó «un accidente grave, enorme», por el que reconoce que lo ha pasado muy mal.