Culpables de proteger a Pilar

F. Fernández FERROL

FERROL

JOSÉ PARDO

Crónica | Condenan a ediles eumeses por tratar de evitar un desahucio Un juzgado sentencia que Rei y Salorio alteraron el orden público cuando intentaron impedir el desalojo de una vecina y los multa con 120 euros

29 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?l 16 de noviembre hará seis años que Pontedeume se revolvió contra la ley. Una marea humana, vigilada de cerca por treinta agentes antidisturbios, se plantó ante el número tres de la avenida Lombardero para tratar de evitar el deshaucio de Pilar Castro Gen. Creían que era una injusticia, que a la mujer la habían estafado cuando firmó, sin ser consciente de ello, los papeles de venta de su casa. Los eumeses recordarán estos hechos a la perfección. Por aquella revuelta social, que no pudo impedir el desalojo de Pilar, acaban de ser condenados los concejales Manuel Rei, entonces como ahora edil de Servicios Sociais, y Emilio Salorio, y la asistente social Gloria Mantecón. El juzgado de instrucción número uno de Betanzos los considera autores de una falta por alteración del orden público y los condena a pagar una multa de 120 euros a cada uno de ellos. Rei y Salorio, entre otras muchas personas, se plantaron ante el portal para intentar evitar que la comisión judicial entrase en el edificio y echase a Pilar Castro. No hubo enfrentamientos. Al final triunfó la ley implacable y de forma pacífica. Manuel Rei, que como los otros dos condenados han presentado ya un recurso de apelación contra la condena ante la Audiencia Provincial, manifestaba hace unos días: «Eu era concelleiro, pero vía o lado humano das cousas. Non entendo que nos chamen alborotadores por intentar evitar unha inxustiza social». Otros tres absueltos Otros tres vecinos que también fueron acusados de tratar de entorpecer la labor de la comisión judicial han sido absuelto por el juzgado de Betanzos. Pero ¿qué es ahora de Pilar y de la casa de la que fue expulsada? La mujer vive en un piso de alquiler y sigue recibiendo, como hace seis años, las atenciones de los Servicios Sociales municipales. El edificio de la avenida Lombardero permanece vacío desde el deshaucio. «Ninguén entrou máis alí», explica Manuel Rei. Quizá tenga que ver algo en eso la denuncia, aún no resuelta, presentada por el Concello contra la operación de compra venta de la casa, en la que alegan que se produjo un fraude inmobiliario.