Uno de los factores determinantes para que la compañía de alimentación alemana se asentara en el polígono naronés era la construcción del puerto exterior. Y éste sigue siendo el gran reto por el que esperará la firma y que supondrá un importante ahorro logístico. En la actualidad, están llegando los primeros cargamentos de mercancía destinada a las instalaciones de Lidl. Sin embargo, la ruta que siguen los cargamentos de alimentos y demás productos no es la que cabía esperar, ya que faltan todavía meses para que concluyan las obras en Caneliñas. De hecho, las primeras infraestructuras que se llevarán a cabo en el puerto exterior ferrolano irán destinadas a la descarga de clínker -materia prima que sirve de base para la fabricación del cemento- para las plantas productoras de la comarca. Otro de los escollos a salvar será la comunicación por carretera con las futuras instalaciones portuarias. Y la carretera de acceso a Caneliñas no estará terminada, como mínimo, hasta mediados del 2007. Por el momento, la firma alemana ha cerrado ya un contrato con una compañía que se encarga de realizar los traslados de material destinado a la distribución, según apuntaron ayer fuentes de Lidl.