Entre las figuras no faltará un cura, una pareja de guardias civiles y varios paisanos
26 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.En 1906, hace ahora exactamente un siglo, el cartel de las fiestas de Santa Marta de Ortigueira ya anunciaba que una de las atracciones de los festejos sería el desfile de gigantes y cabezudos, que acompañaría a las bandas de música en las calles. El dato es suficiente para que quede claro el arraigo del baile de estas grotescas figuras en la villa; un desfile que llevan en la retina los más entrados en años y del que oyeron contar mil y una anécdotas quienes aún no peinan canas. Y es que, aunque se trata de unos personajes bien conocidos de las fiestas, el deterioro de algunas figuras, como si de achaques de la edad se tratase, hizo que estos gigantes y cabezudos lleven años ausentes de las fiestas. Tantos, que son pocos los que aciertan a decir si la última vez que los vieron fue hace diez o menos años. Esa cifra de ausencia ya no tiene importancia porque, en esta ocasión, Ortigueira volverá a contar con la presencia de estos hombres y mujeres hechos en cartón fallero que hubo que traer de Valencia. Así lo contaba ayer la artista ortegana Isabel Fernández. Ella misma, con ayuda de los alumnos del centro de formación ocupacional Aspromor, se encargó de elaborar las figuras tras hacer unos moldes de escayola. Lo hicieron, tal y como cuentan, «hace ya varios años». Ahora, tras lucir sus muñegotes en varias ocasiones «en la tele y en muchas fiestas», ella se encargó de restaurarlos para que mañana y pasado, a partir de las 12.00 horas, las figuras puedan ser las cabezas más notorias del desfile de gaitas. Entre los gigantes, dice Isabel, «hay algo representativo de Galicia». Pues eso: desde una pareja de la guardia civil a dos paisanos, «las típicas señoritas caciques», el cura y los dos viejecitos de turno.