Reportaje | Encuentro con los mandos de la nueva fragata Los hombres que comandarán la «Fridtjof Nansen» elogian el trabajo realizado por Navantia y aseguran que echarán de menos la gastronomía y el modo de vida local
01 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.«Es un evento muy importante para nosotros. Al fin, la tripulación va a hacerse con su barco». Habla Odd Arne Haueng, oficial ejecutivo de la fragata Fridtjof Nansen, a unos pocos días de la entrega del último buque de guerra construido por Navantia. Haueng comparte este sentimiento ilusionado con Ole Sandquist, oficial de operaciones, y Hallvard Flesland, comandante del navío. Los tres están entusiasmados ante la entrega del primer barco de una serie de cinco fragatas que ha garantizado años de trabajo a los astilleros ferrolanos. Los mandos están muy satisfechos con el buque. «Creemos que es un muy buen barco el que vamos a recibir. Navantia ha diseñado y construido un gran buque», dice Flesland. Las pruebas realizadas hasta el momento parecen haber resultado satisfactorias. «Todos los sistemas principales del barco están funcionando muy bien; hay detalles que necesitamos ajustar... El nivel tecnológico de Navantia es muy alto, y la impresión que tenemos es esa, que nos llevamos un gran barco», insiste el comandante. Confianza «La tripulación lleva dos años desarrollando los procedimientos para operar el barco», explica con orgullo Flesland, confiado plenamente en su equipo. Buena parte de ese tiempo -en muchos casos, alrededor de un año- ha sido de estancia en Ferrol para las 110 personas que el miércoles se subirán a su nuevo hogar y se prepararán para abandonar la ciudad. Cuando se le pregunta qué es lo que echará más de menos, Flesland es incapaz de citar una sola cosa: «Todo lo que esta tierra ofrece: muy buen clima, buen ambiente... Es un gran sitio en el que estar». «Ha sido una suerte que el barco se haya construido en Galicia, que es una bonita parte de España. En verano es más fácil el trabajo, el invierno también está bien... La gente es amable, la comida está muy bien... No creo que hubiéramos tenido una experiencia como ésta en ningún otro sitio», asegura el comandante. Sandquist añade: «La gente de Ferrol ha sido muy amistosa, nos han tratado muy bien... Con la gente de Navantia, además de una buena relación profesional, hemos hecho amistades. Y también hemos intentado introducirnos en las costumbres locales», confiesa sonriente el oficial de operaciones, mientras intercambia con sus compañeros comentarios sobre sus platos preferidos... No podía ser de otra manera: jamón, tortilla y otras delicatessen ocupan las preferencias de los tres nórdicos.