El edificio de extensión universitaria estará derruido a fin de mes

La Voz P. C. S. | FERROL

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JOSÉ PARDO

El vicerrector asegura que la obra no perturba ningún servicio del campus El nuevo centro cívico, una casa acristalada, debe estar terminado dentro del año 2006

09 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?entro de dos o tres de semanas, si se cumplen las perspectivas de la Universidade da Coruña, no habrá nada en el lugar que ahora ocupa el edificio de extensión universitaria. En ese tiempo debe haber concluido el derribo de una de las construcciones características y fácilmente reconocibles del campus de Esteiro. En su lugar se levantará después el centro cívico universitario. Los trabajos arrancaron hace ya unos días -arrastrando varios meses de retraso respecto a previsiones anteriores- con el vallado y señalización de la zona de obra. Ahora, los operarios están en la fase de selección de materiales para el reciclado de la parte que corresponda. Después, se derribarán las paredes interiores. Finalmente, una vez vacío el interior, será el momento de echar abajo la estructura de la casa. El vicerrector del campus ferrolano, Luis Barral, manifestó ayer que todos los servicios que hasta ahora se prestaban en extensión universitaria tienen ya otras sedes asignadas. «La obra no afectará para nada a ninguna actividad de la universidad», explicó Barral. La cafetería, que hasta ahora se encontraba en este edificio, funciona ahora junto al comedor; y el resto de actividades han sido redistribuidas en las instalaciones del campus (especialmente, en el edificio de apoyo al estudio) de acuerdo con sus responsables, según indicó el vicerrector. Con la desaparición del centro de extensión universitaria, la universidad se deshace de lo que el propio Barral definió el pasado año, en el programa radiofónico Voces de Ferrol, como «un muro muy estrecho» que obstaculiza el acceso desde la calle a las instalaciones universitarias. El nuevo edificio El campus cuenta con los permisos municipales en regla para acometer a partir de febrero la construcción del centro cívico. Lo único pendiente para ello, según explicó Barral, es acometer unas pequeñas modificaciones en el proyecto de tal manera que se adapte al presupuesto finalmente fijado por la universidad para esta obra: 900.000 euros. Con ese dinero se debe completar una iniciativa que incluye los trabajos ahora en marcha y el nuevo recinto, un edificio presentado en septiembre del 2004 por el rector, José María Barja, como el «símbolo da apertura» de la institución universitaria a la ciudad. Aparte de esa función simbólica, el recinto debe albergar también en su interior una serie de servicios relacionados con las actividades no estrictamente académicas de la universidad. El máximo responsable de la UDC se refería con aquellas palabras a la transparencia de este edificio: se trata de un volumen casi totalmente acristalado, que permitirá ver desde la calle el resto de construcciones del campus. Con esta obra, la universidad persigue mejorar la integración urbanística en el barrio de Esteiro y facilitar la transición con el entorno tanto en el sentido estético como en el puramente práctico. Sin embargo, no será hasta finales de año cuando los ciudadanos puedan comprobar el resultado de los trabajos, según manifestó Luis Barral: «Esperamos que la obra esté terminada entre los meses de noviembre y diciembre».