Reportaje | El aviador de As Pontes prepara su aventura en solitario La construcción del avión va un poco atrasada, pero Guillermo Cabarcos sigue firme en su intención de recorrer el continente y partir el 31 de diciembre de La Patagonia
19 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.El tiempo se le echa encima a Guillermo Cabarcos, el prejubilado de Endesa que está construyendo un avión para cruzar América por la sencilla razón de que le gusta volar. Aún piensa iniciar su aventura en solitario en La Patagonia rumbo a Alaska el 31 de diciembre, pero «teño toda a liberdade do mundo e se non podo saír a fin de ano, pois fareino máis tarde», dice convencido. Cabarcos va un poco atrasado en la construcción del avión, un monomotor de tres metros de largo y doscientos kilos de peso. Su móvil no deja de sonar. Su correo electrónico echa humo. Muchos son periodistas que quieren saberlo todo sobre él y su aventura. Ya le queda menos tiempo para lo que le gusta: encerrarse en un taller del barrio de A Casilla con su pequeño ingenio. «O motor está casi para arrancar», contaba hace unos días, mientras se introducía en el aparato para demostrar que no es tan pequeño como parece. Las dimensiones del avión son las justas para el metro ochenta de altura de Guillermo. Aparte de él poco más cabe en la cabina, similar a la de un caza del ejército, explica. El avión, el cuarto que construyen las manos de Guillermo, recorrerá 40.000 kilómetros entre La Patagonia y Alaska con un motor de 80 caballos y un depósito de 32 litros de capacidad. Tendrá, calcula, una autonomía de vuelo de siete horas. Es libre y no tiene prisa por llegar a su destino, pero así, a ojo, estima que recorrerá mil kilómetros día sí, día no. La aventura durará cuatro meses. Carbarcos eligió América «porque é o paraíso para voar e porque hai moitos centros galegos». Las escalas las realizará efectivamente en localidades en las que pueda encontrar el calor de los paisanos. Es el nexo común del viaje. ¿Por qué una aventura en solitario? «Teño as miñas rarezas, non me gusta ir polo raíl, seguir a corrente, pero en cambio na aviación son conservador, riguroso e de arriscar o mínimo». Cabarcos es un aviador experimentado que ha sobrevolado hasta el Montblanc. Admite que alguien puede tomarlo por loco. Pero no lo está.