El acusado de vender plazas de la Xunta lo niega en el juicio por estafa

La Voz LA VOZ | FERROL

FERROL

?osé María Corral Mauriz se sentó ayer, finalmente, en el banquillo del Juzgado de lo Penal número 2 para responder del delito continuado de estafa que le imputó el Ministerio Fiscal por la supuesta venta de puestos de trabajo de la Xunta. El juicio había sido señalado en varias ocasiones, con anterioridad, pero fue suspendido repetidamente porque el encausado presentaba un informe médico. Durante la vista oral de ayer, que quedó para sentencia, Corral negó los cargos que se le imputan y atribuyó las denuncias concretas que pesan sobre él, de los supuestos estafados, al robo de unos documentos que tenía firmados en su casa. El fiscal ha informado de que no le sirve de coartada porque un juzgado de instrucción ha iniciado nuevas diligencias contra Corral por una supuesta denuncia falsa (el robo), de acuerdo con los resultados de la investigación policial llevada a cabo. La representante del Ministerio Fiscal, tras escuchar a los testigos de cargo durante la vista oral, elevó a definitivas las conclusiones para solicitar tres años y nueve meses de prisión más la restitución del dinero cobrado a las víctimas. Al supuesto estafado E. M. F. M. le prometió un trabajo en la Xunta a cambio de que le perdonase una deuda de 4.500 euros por el pago de un coche que Corral le compró pero no le abonó. Esta víctima recibió un día un telegrama en el que se le decía que debía presentarse en una fecha determinada en el Departamento de Personal de San Caetano (Xunta) para incorporarse a su destino. Ni qué decir tiene que el hombre acudió puntual y la cara del funcionario que le atendió debió de ser de asombro. Lo mismo le ocurrió a F. J. L. P., al que cobró seis mil euros, según la denuncia, por otro empleo autonómico. No acabó ahí porque, siempre entre los meses de junio y julio del 2003, A. A. G. C. cayó en el mismo engaño y le entregó otros seis mil euros por un trabajo inexistente, dinero que tampoco recuperó. La lista continúa con M, S. M. que le entregó 4.000 euros, según declaró, en este caso menor cantidad porque el puesto de trabajo no era en el sector público sino en Montajes Nervión.