Al fin llegó la comitiva

FERROL

JESÚS GARCÍA

En directo | La vía rápida se abre al tráfico Tardaron. Pero lo hicieron a lo grande. Hasta el presidente de la Xunta se acercó ayer al polígono de Vilar do Colo para inaugurar una obra «vital para o futuro da comarca»

24 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?os políticos pisaron ayer Vilar do Colo. Lo hicieron sobre una moqueta gris que formaba parte de la intendencia preparada para que el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, y la conselleira de Política Territorial, María José Caride, inaugurasen la vía rápida de Ares-Mugardos. Sobraban motivos para que, tal como ocurrió, la Xunta hiciese un acto inaugural a bombo y platillo: se trata de una obra clave para la comarca -que comunica el complejo industrial de Punta Promontoiro con la AP-9 a través de Vilar do Colo- y era el estreno del presidente en la inauguración de una infraestructura. De lo primero, la carretera, se habló mucho y lo segundo no dio para menos comentarios en los corrillos políticos. Pasadas las doce y media de la mañana, se subieron al palco los dos altos cargos de la Xunta y el representante del Concello anfitrión, Xosé María Rivera Arnoso. Juntos escucharon las explicaciones del técnico de la Xunta. Él mismo indicó que se trata de un vial de alta capacidad de 6,5 kilómetros, que evita el tránsito de vehículos pesados por la carretera de La Palma y que, además, mejora las comunicaciones de los concellos de Ares, Mugardos y Fene. Una obra que costó un total de 12,8 millones de euros y que se inauguró cuatro meses antes de la fecha oficial (aunque el avanzado estado de las obras hizo que lleve tiempo reclamándose su apertura). Tras él, la conselleira tomó la palabra para recordar que «é un vial que mellora as conexións e cuios efectos positivos se van notar en toda a comarca». Luego, el alcalde de Fene y el propio presidente de la Xunta también aludieron a que ayer era «un día para felicitarse». Sin micrófono y ya entre pinchitos de salmón ahumado, fueron muchos los políticos (estuvieron los alcaldes de Neda, Mugardos, Ares, Cabanas, A Capela, Fene y Pontedeume) que repitieron que «se vai acabar co noso illamento». Y, ya para los postres, los alcaldes dejaron sus peticiones. Socialistas y nacionalistas -del PP sólo estaba José Manuel Cendán y se mantuvo durante todo el acto en un discreto segundo plano- se turnaron para dejar caer sus lamentos ante el «gobierno amigo». De destacar fue lo que le dijo entre risas el regidor de Neda a uno de los altos mandos: «A ver como nos tratades aos da aldea, eh, quero velo».