El lastre de un gobierno inestable

FERROL

Crónica | Las consecuencias de un malestar prolongado en el Concello de Mugardos Algunos proyectos como el parque empresarial, el centro de interpretación arqueológica o la privatización del agua pasaron a segundo plano por las continuas disputas entre BNG y PSOE

31 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Si la burocracia de por sí es lenta, mucho más a ralentí va si por el medio hay disputas, tiras y aflojas y dimes y diretes. Esos es lo que viene sucediendo en el Concello de Mugardos desde que el gobierno local formado por el PSOE y BNG comenzaron a tener disputas -una situación que se remonta a más de un año atrás-. El ejemplo po excelencia es el convenio para construir el castillo de La Palma, pero no el único. Son muchos otros los proyectos que, haciendo alusión a aquel refrán de uno por otro la casa sin barrer, llevan tiempo relegados a un segundo plano y esperando a que nacionalistas y socialistas se dejen de disputas de una vez por todas. Ahora parece que será el BNG quien tenga asumirlos en solitario. La privatización del agua. En Mugardos, cada verano había problemas de escasez de agua. Tantos, que el pasado estío hubo que abastecer a la localidad con motobombas. En varias ocasiones se habló de privatizar el servicio (y se hizo sólo para estos meses de verano), hoy comienza septiembre y la cuestión sigue sobre la mesa. La intención del edil socialista que gestionaba este área era que tras el verano Aquagest siguiese gestionando el servicio. El parque empresarial y el centro de arqueología. La situación de estas dos iniciativas de calado para el municipio todavía no está aclarada. Su puesta en marcha sigue pendiente. La concesión de licencias. Al igual que con las infraestructuras, con la concesión de licencias a empresas que quieren instalarse en la zona las peleas entre los dos socios retrasaron, en la mayoría de los casos, que éstas tuviesen facilidades para implantarse.