Se mascaba la idea durante los primeros meses de funcionamiento del nuevo gobierno local, pero no fue hasta el 11 de mayo del 2004 que la construcción de una plataforma logística de apoyo al puerto tomó cuerpo. En ese fecha el edil de Urbanismo presentó la propuesta al entonces director xeral del IGVS, que entendió que la propuesta era adecuada. Desde el Ayuntamiento comenzaron las negociaciones con Xunta y Puerto, que cristalizaron en un acuerdo inicial de colaboración suscrito en noviembre del 2004. Ya entonces también los empresarios locales, a través de las distintas patronales y la Cámara de Comercio, habían mostrado su respaldo inequívoco a una infraestructura que está llamada a convertirse, junto a la dársena exterior, en el motor de diversificación industrial. En el primer trimestre del 2005 se cerró la memoria descriptiva del proyecto, que se aprobó definitivamente en junio. PP, IF, BNG y PSOE votaron a favor de que, por primera vez, la administración local pueda gestionar suelo y ser, además, socio mayoritario en el macropolígono.