Miles de personas se volcaron con las fiestas que salpicaron la comarca

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El concierto de Orishas en As Pontes fue el acto más multitudinario, con cinco mil almas Procesiones marítimas, degustaciones y pruebas hípicas llenaron Mugardos y Narón

17 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?omingo de pesadilla para los agentes del orden y de delirio total para los ociosos ciudadanos que a miles participaron ayer en las principales fiestas y celebraciones que salpicaron la comarca. Especialmente multitudinario resultó el concierto que ofreció el trío cubano Orishas en As Pontes. Hip-hop a ritmo caribeño que fue seguido por entre cuatro mil y cinco mil espectadores, según Antón Martín, vicepresidente de la comisión de fiestas del Carmen y, en general, amante confeso de la música. El segundo recital de la gira española de Orishas comenzó tarde. Más de media de hora de retraso que sembró el nerviosismo entre la organización y entre parte del público. Al final, el trío subió al escenario de la plaza del Carmen a la una y diez de la madrugada, después de explicar que se habían perdido en las rotondas de acceso a la villa. En principio, el grupo tenía previsto llegar a As Pontes a media tarde. Primero a las seis, luego a las siete, en todo caso a tiempo para hacer sus pruebas de sonido y prepararse para el concierto. Finalmente, llegaron tarde, mal y a rastras. Pese a todo, y como a modo de compensación, Orishas encantó al público, salvo, quizá, a los que ya peinan canas, que empezaron a desfilar hacia sus casas en cuanto oyeron de qué iba el tema. Al finalizar el concierto, pasadas las tres de la madrugada, Roldán, Yotuel y Ruzzo se desvivieron por atender a sus seguidores firmando autógrafos y permitiendo que se introdujesen en su camerino durante unos minutos. Hora y media después, el trío montó en su furgoneta con rumbo desconocido. Seguramente a su hotel de A Coruña, donde el sábado descansaron del concierto del viernes en Valladolid, el primero de su gira por España. Otro lugar que se llenó pero para otra cosa bien distinta fue Mugardos. La fe y la virgen del Carmen mueven montañas y almas. De estas últimas se congregaron ayer a cientos para participar en la procesión marítima por la ría de Ferrol. Embarcaciones de todo tipo y condición surcaron las aguas para hacerle honores a la santa durante su viaje anual al mar. En el centro de la ría, los marineros lanzaron coronas en homenaje a todos sus compañeros que se dejaron el pellejo en su trabajo en el mar. Aparte de esta gran procesión marítima del Carmen en la dos veces real villa, también es de justicia mencionar otra más modesta que se desarrolló un poco antes que la principal en la parroquia de Franza. Algo menos participación, pero igual devoción. Una comida en Xuvia Fidelidad, pero a la buena mesa, demostraron los participantes en una fiesta grastronómica que se desarrolló al otro lado de la ría, en Xuvia. En pleno paseo marítimo y con un tiempo agradable, los comensales dieron buena cuenta de un montón de exquisiteces por doce euros. Un precio justo según algunos de los que llenaron el estómago bajo la carpa. Por las mesas corrió la empanada de zamburiñas, mejillones al vapor -que volaron en un santiamén, según los testigos del ágape-, arroz con jibia de la ría y almejas a la marinera. La fiesta la organiza desde hace tres veranos la asociación de vecinos Altea de Xuvia. Después de la comida, los participantes tuvieron oportunidad de pasar la tarde disfrutando de los caballos y sus jinetes que tomaban parte en el segundo Concurso Hípico Nacional Concello de Narón, organizado por el Club Hípico A Gándara y el Concello de Narón. Ya con el sol cayendo sobre el horizonte comenzó un festival folk para despedir el domingo a ritmo de muiñeira. Desde luego, las actividades domingueras no acabaron ahí. Hubo, por ejemplo, en A Gándara la última jornada del campeonato de España de car audio, en la que se pusieron a prueba los equipos de sonido de los coches, y una concentración de vehículos «tuneados», o sea, embellecidos por fuera.