?l gobierno local de Valdoviño, integrado por una alianza entre PSOE y Centristas, atraviesa por la peor crisis del mandato tras la dimisión del concejal de Obras, Turismo y Medio Ambiente, Elisardo Casas, hasta ahora segundo de a bordo del equipo de Concepción Sanesteban, que abandona no sólo las delegaciones, sino también Centristas. Casas se pasará al grupo mixto, lo que dejará al gobierno local con cuatro concejales. La situación abre el camino a posibles mociones de censura, dado que el PP posee cinco ediles, el BNG dos y uno Unidade Veciñal Democrática Valdoviñesa. Ayer, José Antonio Rodríguez, del PP, evitó valorar la dimisión de Casas. La alcaldesa declinó también realizar declaraciones sobre la marcha de su compañero y negó que se abra crisis alguna ni en el gobierno local ni en el grupo de Centristas. Edelmiro Veiga, edil de Hacienda también de Centristas, admitió que el grupo queda debilitado con la renuncia de Casas, que, añadió, no les ha pillado de sorpresa. Elisardo Casas, por su parte, explicó ayer que se iba «por culpa do PSOE e do BNG», que apoyaron un cambio de inversiones de la Diputación para reparar la carretera que sale de la Puerta del Sol hacia Sedes, en lugar del vial a Cerdido, previsto inicialmente. El edil, sin embargo, se negó a explicar el motivo de su baja de Centristas. De todos modos, Edelmiro Veiga avanzó que la formación está de acuerdo con que el dinero de la Diputación se invierta en la reparación de la carretera de Sedes y no en la de Cerdido. La dimisión de Casas es la segunda que se produce en el seno de la coalición de gobierno. El año pasado renunció un edil del PSOE, José Ángel Fernández, por desacuerdos con sus socios de Centristas. Una historia que se repite Casas, procedente de las filas socialistas, ya ejerció como concejal delegado con el gobierno de Elisa Garrido, a la que también había presentado su renuncia. La crisis municipal se produce ahora en pleno período estival, con varios ediles de los grupos de gobierno de vacaciones.