Ferrolterra y Eume La comarca recupera poco a poco sus monasterios y castillos Caaveiro estrenará nueva cara este verano y Monfero y La Palma lo harán en el futuro
25 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?os hay grandes, imponentes, magníficos. Pero también pequeños y coquetos. Tomados por la maleza, totalmente en ruinas o recién rehabilitados. Medievales y de la época de la Ilustración. A lo largo y ancho de las comarcas de Ferrolterra y Eume, como imbatibles testigos del paso del tiempo, se encuentran desperdigados un buen puñado de castillos, fortines y monasterios. La mayoría de ellos sufrieron los latigazos del abandono durante décadas, incluso siglos, pero en los últimos años las administraciones han empezado a tomar conciencia al fin de la importancia de recuperarlos. Y muchos de ellos ya han conseguido sacurdise el olvido. Entre estos últimos afortunados se encuentra el monasterio de Caaveiro, situado en A Capela -en pleno corazón de las Fragas do Eume-, y el castillo de Andrade, atalaya natural del municipio de Pontedeume, desde cuya Torre del Homenaje, en lo alto de la parroquia de Nogueirosa, se puede divisar una espectacular panorámica que abarca desde la ría de Betanzos hasta la de Ferrol pasando por la desembocadura del río Eume. Tras el abandono, la fortuna ha querido tocar a estos dos edifcios: ambos se han visto sometidos a diversas obras de reforma recientemente. En el castillo de Andrade la Xunta invirtió el año pasado 24.000 euros para instalar unas escaleras que han hecho posible que los visitantes puedan acceder a lo alto de su torre. Y en Caaveiro, la Diputación está a punto de concluir una intervención mucho más ambiciosa, en la que ha invertido 1,2 millones de euros para salvar de la ruina a la gran joya patrimonial de las Fragas do Eume. Otros monumentos que también se beneficiarán de las virtudes de la cirugía arquitectónica serán el monasterio de Monfero y el castillo de La Palma. En ambos casos, las cifras de inversión son mucho más abultadas. Al cenobio de Monfero destinará la Xunta 15 millones de euros para cambiarle la cara por la de un lujoso hotel con centro termal. Y en esto mismo será en lo que se convertirá la antigua prisión del castillo de La Palma, que recibirá una inyección económica de también 15 millones de los grupos empresariales que se lo compraron a Defensa a principios del 2003. Aunque los lujos de los dos edificios se reservarán a la clientela, tanto el monasterio de Monfero como La Palma dispondrán de espacios de libre acceso. Mucho antes de que esos dos edificios puedan presumir de nuevo aspecto lo hará otro imponente monumento: el castillo de Moeche. En los próximos meses está previsto que finalicen la segunda fase de rehabilitación de la fortaleza tomada por los Irmandiños, financiadas con fondos del 1% Cultural del Ministerio de Fomento.