Los empresarios solicitan a Juncal que detalle plazos y calendario El Concello replica y dice que hay «control y coordinación absoluta» de los trabajos
30 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Los comerciantes ferrolanos han elevado directamente al alcalde sus protestas ante los «graves perjuicios» económicos que, sostienen, les están ocasionando las obras de la ciudad. La dirección de la asociación Acof, el centro comercial aberto de A Magdalena, remitió ayer a Juan Juncal un escrito aprobado por unanimidad en asamblea el pasado martes (son casi 300 socios, alrededor del 70% del comercio del casco histórico) en el que solicitan que los pequeños empresarios conozcan el plan de obras previsto para las calles del barrio y su plazo de ejecución de cada una de ellas; que se realice el seguimiento de esos trabajos; y que se les ofrezca información precisa sobre el programa de peatonalización del centro, así como del número de plazas de aparcamiento bajo tierra que estarán operativas en ese momento. «Entendemos que la mayor parte de las molestias que estamos soportando están motivadas por la falta de previsión y coordinación de esos trabajos», explican en el documento firmado por el presidente de Acof, Víctor Izaguirre. Los comerciantes observan que existe «gran malestar y preocupación entre los comerciantes y hosteleros» del centro de la ciudad, ante los «graves perjuicios» que les están ocasionando, desde problemas económicos hasta de ruidos, polvo, colapsos de tráfico... A esa demanda de información sobre plazos y de una mayor previsión también se ha sumado otra entidad comercial, Novo Ferrol, que representa al sector de la plaza de España y Ultramar, dos zonas que también están metidas dentro del fragor de las obras o que podrían estarlo en breve (el Concello proyecta un párking bajo tierra en la plaza de Ultramar). «Falta una organización con los propios comerciantes, que somos los más perjudicados», explicaba ayer el presidente de esta entidad, Francisco Fajardo. Hay un precedente aún fresco en la memoria: en los dos años en que la plaza de España estuvo en obras los locales perdieron un 40% de su volumen habitual de negocio. No quieren que eso se reproduzca ahora esa situación, si bien ambas entidades admiten que los trabajos son «necesarias para mejorar la ciudad». El concejal de Urbanismo, departamento desde el que se coordinan la mayoría de obras en el centro histórico, replicaba ayer al escrito de los comerciantes afirmando que desde el Ayuntamiento y desde una empresa encargada de los proyectos «hay un control y una coordinación absoluta de los trabajos». Francisco Pita Romero advertía «un trasfondo diferente, más político» en la queja de esos pequeños empresarios, y aseguraba que se están manteniendo reuniones de forma regular con los afectados, como sucede con la calle del Sol.