Los operarios de la empresa Hormigones Cuíña están completando estos días las tareas de limpieza de los pabellones de Punta Arnela tras la celebración del salón del caballo Equiocio. Después de desmontar todas las estructuras instaladas en el recinto ferial, los trabajadores se dedican estos días a retirar las 1.500 toneladas de arena que se repartieron en los tres pabellones y que conformaron las tres pistas para las diferentes pruebas celebradas en Equiocio. Para ello, utilizan una retroexcavadora; después se llevan el material, que se recicla a modo de zahorra. «Ésta es la fase más delicada, pero la verdad es que lo están haciendo bien, con mucho cuidado», explicó Federico Pérez-Lago, director del certamen. La idea es proteger al máximo el suelo de los pabellones. Con este mismo fin, antes de colocar la arena se dispusieron en el suelo seis mil metros cuadrados de plástico y tableros. Limpieza y desinfección Una vez que hayan completado la retirada de todo este material, tan sólo quedarán pendientes las tareas de baldeo, limpieza y desinfección de toda el área utilizada en Equiocio, de modo que puesta estar listo para albergar las próximas ferias. «Calculo que dentro de cinco o seis días podremos entregar ya el recinto», dijo ayer Pérez-Lago.