Ismael Rego califica la reunión de la plataforma como un acto «electoralista e partidista» La dirección de los socialistas gallegos justifica la ausencia de Fomento
01 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?l responsable del PSdeG en materia de infraestructuras y miembro de su Ejecutiva, Ismael Rego, eludió ayer asumir las demandas puestas sobre la mesa por Xunta, ocho regidores y veinte partidos e instituciones. Indicó: «Que os alcaldes se reúnan e reclamen déficits paréceme ben, pero o Goberno central xa coñece esta situación e hai un compromiso nos presupostos deste ano que é unha base sólida para o desenrolo do territorio nos seguintes». Rego pone como ejemplo la existencia de una partida de 24 millones de euros para el inicio de la conexión terrestre del puerto exterior, «algo que non se tiña feito antes». Y también recuerda otras aportaciones, como los 29 millones para los ramales de la AP-9. Ese mismo documento, sin embargo, demora hasta el 2008 la conclusión de la carretera a Caneliñas -la primera fase del puerto acabará en mayo-, deja sin concretar fondos para la alta velocidad ferroviaria Ferrol-A Coruña y olvida tanto el enlace por tren de los muelles como su finalización con la segunda fase. Pese a todo lo anterior, el responsable de Infraestructuras de los socialistas gallegos insiste en señalar «o compromiso» con la comarca del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Califica, además, de «electoralista e partidista» la convocatoria de la Mesa polas Infraestructuras por parte del alcalde de Ferrol, Juan Juncal, y de «actuación digna dunha república bananeira» el respaldo de la Xunta a la plataforma. Rego justifica sus frases: «É certo que hai demoras, pero tamén que en Galicia leva dezaseis anos gobernando o PP, que estivo oito en Madrid, e os retrasos proveñen de ahí». Criticó al Gobierno gallego por incumplir la construcción de una vía de alta capacidad entre San Cibrao y Ferrol y por no haber articulado políticas de desarrollo de suelo industrial, «cando, lembremos, é a súa competencia». También le atribuye el hecho de que no haya una financiación clara para el último tramo de la autovía hasta Vilalba. Para Rego, el vial es responsabilidad de la Xunta, y el compromiso firmado por Cascos en el 2002 de que Fomento pagaría ese trecho esconde «unha decisión de non facelo». Con todo, recuerda que «estase buscando una solución». Sobre la ausencia de Fomento en el foro, apuntó: «Non me preocupa, o seu papel e tramitar e executar obras».