La ciudad del asociacionismo

La Voz

FERROL

Un repaso rápido, sumando agrupaciones deportivas, vecinales o culturales, aleja de Ferrol el fantasma de que se trata de una ciudad con poca actividad asociativa. Más bien al contrario. Ferrol es la ciudad gallega que cuenta con un mayor número de organizaciones ligadas a la sociedad civil, y en la práctica totalidad de ellas hay algún miembro en la directiva que proviene de Bazán o de Astano, de alguna de las prejubilaciones anteriores. Basta echar una ojeada a las asociaciones de vecinos. Sólo en el registro que maneja habitualmente el Concello hay registradas más de treinta entidades sociales, que representan a algo más de 77.500 personas. En números redondos vendría a resultar algo así como una organización por cada dos mil habitantes. Esa facilidad para crear asociaciones, darles vida y entidad propia no sucede en ningún otro ayuntamiento gallego. No es nueva, pero se ha ido acrecentando de forma espectacular con los años. En su libro La transición en Ferrol , el profesor Enrique Barrera ya habla de que a comienzos de los ochenta había apenas 14 organizaciones de este tipo en la ciudad; es decir, en apenas veinte años esa cifra se ha multiplicado por dos mientras la población de Ferrol ha ido perdiendo población, hasta 15.000 vecinos menos. Es decir, con menos población que representar se ha duplicado el número de entidades sociales. Sólo se entiende si se atiende a que a mediados de la década de los ochenta se prejubilaron más de 3.000 personas. Hay ejemplos en las asociaciones de Valón, Caranza, Esteiro, Ensanche A, Santa Mariña... Y la política En Bazán y Astano varios trabajadores vinculados al PCE se habían ido colocando en las directivas de esos entes sociales ya en los ochenta. Y desde entonces los obreros prejubilados han hecho lo mismo. No sólo ha sucedido en esas organizaciones. También ha sido notable la presencia en formaciones políticas de la izquierda. Los dos últimos casos son los del actual secretario xeral del PSOE en Ferrol, Amable Dopico, y su compañero Manuel Lorenzo Ramos.