La batalla de Lidl

MIGUEL ÁNGEL SOUTO

FERROL

DIQUE DE ABRIGO | O |

07 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

SUENA A Segunda Guerra Mundial, pero es aquí y ahora mismo. Hay un organismo estatal llamado Sepes, dependiente del Ministerio de Vivienda, cuya función es proporcionar suelo para facilitar la implantación de industrias. Maneja cada año millones de metros cuadrados en toda España, compra y vende con dinero público tantas o más parcelas que la mayor inmobiliaria y puede decidir con su actuación el futuro económico de cualquier comarca. Pero este monstruo de la dinamización empresarial está haciendo exactamente lo contrario de lo que debe en Ferrolterra, al menos en el último año. La tercera fase del polígono de Río do Pozo -del cual es promotora- tiene adjudicadas desde junio sus 66 parcelas, pero la burocracia impide todavía que las empresas compradoras puedan construir sus naves. Cientos de empleos esperan. Pero eso no es lo peor. Lo más grave es que el gigante que había tenido a bien acercarse por estos lares, la multinacional alemana Lidl con su centro de distribución para el Noroeste, se harta de esperar por un terreno para crear... ¡160 empleos! Y le dan largas. Ahora, la guerra que lidera Xoán Gato para que se quede nos encuentra a todos a su lado. La burocracia ciega e insolidaria no puede vencer.