Comienza el proceso para edificar cientos de pisos en la finca de Arzúa

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Cerámicas Arzúa ha iniciado el proceso que concluirá con la construcción de cientos de pisos en la parcela del Alto donde se encuentra la fábrica de ladrillos de la empresa, cerrada desde hace años, que será derribada. El primer paso ha consistido en la elaboración del estudio de detalle de la parcela, que ocupa 82.000 metros cuadrados y está situada entre la carretera de Castilla y la autopista. El Boletín Oficial de la Provincia publicó ayer el texto definitivo del estudio. En este documento se especifica que se construirán tres bloques que suman 82.000 metros cuadrados de edificabilidad, es decir, el conjunto de las viviendas y demás instalaciones previstas no podrá exceder esa superficie. Domingo Arzúa, uno de los propietarios de la parcela, aseguró ayer que en el solar está permitida la construcción de viviendas, oficinas o comercios, pero de momento no está decidido si estarán representados los tres usos ni en qué proporción. Si toda la superficie se destinase a vivienda, habría espacio para casi mil pisos, pero la cifra definitiva depende de qué parte se destine a otras finalidades, según recordó Domingo Arzúa. En el estudio de detalle se especifica además que se construirán sótanos para destinarlos a aparcamientos. Quedarán espacios libres y zonas verdes que serán de uso privado de los residentes. El propietario explicó que el proximo paso será la redacción del proyecto de construcción de los edificios. La urbanización de la finca de Arzúa es un primer paso para completar la traza urbana del Alto del Castaño, uno de los barrios que más crecimiento ha registrado en los últimos años y que se consolida como verdadera capital del municipio. En la zona se sitúan importantes equipamientos, como el Concello, el centro de salud, la biblioteca o el auditorio. Para desarrollar las posibilidades del solar, Cerámicas Arzúa firmó un convenio con el Concello. Fruto de este acuerdo, la empresa cedió a la Administración local dos parcelas. Una de ellas, calificada como zona verde, se encuentra a orillas de la calle que une las dos rotondas de Freixeiro. El segundo predio cedido al Ayuntamiento está ubicado al final de la calle Rosal, cerca también de la rotonda de acceso a la AP-9. El Concello, por su parte, ya ha vendido esta finca a la empresa Costa Coruña -fue la única que se presentó a la subasta convocada por el gobierno local- con la condición de que edifique 150 pisos que se venderán o alquilarán a precios tasados por la Xunta.