?omo en el resto de las ciudades de España, también en Ferrol el abandono de perros es un fenómeno creciente, sobre todo en la época estival, entre junio y septiembre. Alrededor de 200 animales son dejados por sus dueños cada año, principalmente en la zona rural. En el 2003, de los 178 perros abandonados en el municipio un 45% pertenecían, además, a las razas potencialmente peligrosas según la clasificación establecida por la Xunta. Actualmente, cada vez que se recoge de las calles una mascota se traslada a una clínica privada, a la que se le están pagando alrededor de 90.000 euros anuales por sus servicios. Los animales permanecen en sus instalaciones durante un tiempo prudencial a la espera de que sus propietarios pasen a reclamarlos, lo que no sucede casi nunca. Si ninguna otra persona decide quedarse con el perro, este acaba siendo sacrificado. El edil de Sanidade, Vicente Lorenzo Luque, quiere hacer un llamamiento a la conciencia ciudadana para evitar este tipo de situaciones, y recomienda que no se compren mascotas a la ligera.