«Para mejorar la accesibilidad interior y preservar el medio ambiente en las áreas metropolitanas de A Coruña, Santiago, Pontevedra y Vigo, pondremos en marcha, señorías, nuevos servicios (...) que permitirán aumentar la oferta en un 50% durante el primer semestre del 2005. (...) Ustedes verán cómo cumplimos nuestro compromiso». Con esa frase anunció la titular de Fomento, Magdalena Álvarez, que los ferrolanos no podrán subir a los nuevos TRD 598. La exclusión de la ciudad naval choca de plano con el discurso socialista en la pasada campaña electoral. En su inicio, la sentencia, que fue pronunciada por la ministra el día 1 en el Congreso, se parece mucho a una recogida en la página 269 del programa que el PSOE aseguró que ejecutaría si ganaba los comicios del 14-M. Pero los finales de una y otra no tienen nada que ver. «Para mejorar la accesibilidad interior y preservar el medio ambiente en las áreas metropolitanas de Vigo y A Coruña, realizaremos las siguientes medidas: puesta en marcha de servicios de trenes de cercanías A Coruña-Ferrol y Vigo-Pontevedra, como opción clave para evitar los problemas de congestión...», garantizaba aquel documento. Papel mojado.