MONTE VENTOSO | O |
18 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.EL CONSEJERO delegado de Italtel dice que el grupo italiano no dará marcha atrás en sus planes de cerrar la fábrica, porque, asegura, su situación es dramática, una auténtica sangría para la multinacional. Sin embargo, lo que a todos llama la atención es que la drástica decisión se adopte ahora, cuando la plantilla está trabajando más que en los últimos tres años, y cuando expiran los plazos legales que la administración le marcó para beneficiarse de las ayudas, unos jugosos incentivos económicos de 3,7 millones de euros. La realidad está demostrando que no existen mecanismos para evitar estas situaciones. ¿O si? Los ponteses esperan oír una explicación de boca de los conselleiros de Industria y de Economía y también de Endesa, al menos una palabra de rechazo al anuncio de cierre inminente. Las malas noticias también valen un comentario, aunque sólo sea por dar la cara y tratar de tranquilizar los ánimos de 38 jóvenes sobre los que pesa una más que cercana amenaza de despido.