Crónica | Las gestiones en San Caetano
27 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.No es nuevo oír a Gato quejarse de la falta de colaboración de la Xunta. Sí es nuevo el tono, especialmente duro, que empleó ayer. Habló del pie que aplasta a Galicia como símbolo de lo que para él es el modo de gobernar de los populares. Habló de clientelismo, de arbitrariedad. Fue duro porque cree que el abandono que sufre su Concello es ahora mayor que nunca. Recuerda que hace años, a Gato y su equipo los conocían en San Caetano como «los del 50%», porque estaban dispuestos a compartir el coste de todos los proyectos, no pedían el 100%. Ayer recordaba que ahora habrían dado por bueno ese fifty fifty . Sí fue fiel a su estilo a la hora de hilvanar esas quejas con la reacción del Concello naronés, como si fuera un ave Fénix emergiendo de entre todos los contratiempos: «Lo que los descoloca -sentenció- es que sin ayuda ninguna, sin andar de rodillas y sin pedir favores, crecemos. Y otros con todo el respaldo de la Xunta, no lo consiguen». El de ayer era el mismo Xoán Gato que en mayo del 2001 inauguró el nuevo Concello descubriendo una placa en la que decía que la obra se había hecho «co esforzo do pobo de Narón». La Xunta le había dado 6.000 euros (un millón de pesetas) para ayudar a pagar un edificio de 3,5 millones y él los rechazó. «Dénselos a las víctimas del huracán Mitch (era la tragedia del momento), que lo necesitan mucho más que nosotros», les dijo.