Reportaje | Nueva empresa de atención a domicilio Tres alumnas del programa municipal Solidaria pondrán en funcionamiento próximamente la empresa «Arco da Vella», dedicada al cuidado de los más pequeños
05 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La casualidad quiso juntar a tres mujeres, Ana, Rosa y Norma, en un curso de atención domiciliaria a la infancia del programa Solidaria del Ayuntamiento de Ferrol. En esas clases se forjó la idea de crear un servicio innovador de canguros con cobertura 24 horas. Se trata de la primera iniciativa empresarial nacida al amparo de la segunda edición del programa municipal, que recibirá una subvención de 3.840 euros. Como aseguran estas tres mujeres emprendedoras les viene muy bien para poner en funcionamiento el servicio: «Sólo falta la autorización de la Xunta y la instalación del local en el vivero de empresas. Va a ser una oficina desde donde atenderemos las llamadas», asegura Ana María Blanco, la más veterana del grupo. Cobertura integral Arco da Vella, que es como se llama la empresa, ofrece un servicio de canguros a domicilio innovador, no sólo porque estará operativo durante todo el día, sino también porque la franja de edad que abarca llega hasta los 14 años: «La gente puede pensar que un niño de esa edad ya es suficientemente mayor para quedarse sólo en casa, pero si se pone enfermo, igual los padres no pueden hacerse cargo de ellos», explica Ana Blanco. La iniciativa surge para llenar un vacío en la cobertura del cuidado de los niños, como comenta Norma Pena, la más joven de las tres, que con sólo 20 años se lanza a la aventura empresarial: «Las guarderías, los colegios, las ludotecas sólo funcionan unas horas, nosotras vamos a estar en cualquier momento». Consideran que el servicio urgente resulta muy útil para las familias cuando surgen imprevistos durante la noche, o durante el día. Servicio y beneficio Arco da Vella surge como una Iniciativa Local de Empleo (ILE) con apoyo municipal. La empresa ofrece un servicio y el Ayuntamiento local subvenciona a familias con pocos recursos para que se beneficien de él. Pero no sólo eso, la empresa servirá para crear empleo: «Lo que tienen los cursos es que es difícil que te llamen para trabajar, por eso nos animamos». «Fue una manera de crear nuestro propio trabajo y poder dar empleo a nuestras compañeras», explica, a este respecto, Rosa Díaz. De momento el grupo lo integran tres mujeres, pero aseguran que doce compañeras del curso de Solidaria esperan una oportunidad para para echarles una mano a medida que aumente la demanda.