El festival de Limodre se consolida como templo de la música pop

La Voz

FERROL

ADIÓS AL FELIPOP

14 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?n un discreto rincón de Fene, que lleva por nombre Limodre, se afianza año tras año una casi íntima cita con la música pop, la interprete quien la interprete. Con esta aparentemente modesta filosofía, la asociación Felicia, con sede en Barallobre, está consiguiendo que el Felipop traspase fronteras, aunque sin la intención de masificar la pista polideportiva de Limodre. Ayer concluyó la edición número siete del festival, que comenzó en 1998, con un éxito relativo de público. «Crecemos poco a poco, pero tampoco queremos atraer a grandes masas, porque preferimos que la gente esté cómoda, tanto que se fomenten las relaciones personales entre el público y los propios músicos». Así explica Luis Iñíguez, miembro de Felicia, la filosofía que sostiene el Felipop. Los abanderados de la música pop, de la melodía y de los buenos estribillos, descansan hoy después de un fin de semana en el que ayer, según el programa previsto, reinaron los vascos The Shannons, los catalanes Les Philippes, los coruñeses Guru Deva, los valencianos Doctor Divago y los ingleses Surfin¿Lungs. Un plantel, como se ve, de artistas alejados de los circuitos comerciales, una tendencia ésta que también ha calado en el Festimal de Cedeira, un certamen que guarda ciertos paralelismos con el de Limodre. Ambos surgieron de la mente de jóvenes inquietos, con relativo apoyo económico de las instituciones oficiales y dispuestos a ofrecer música alternativa. Nada que ver con las grandes citas musicales, como el festival folk de Ortigueira. Los precios La independencia tiene su precio, que en el caso del Felipop suma los doce euros que costó la entrada a los conciertos que se despidieron ayer; el Festimal cedeirés fue algo más caro: veinte euros por día. La asociación Felicia abre frentes nuevos año tras año y este fin de semana volvió a confiar pinchadiscos de distintos puntos de España para adornar el espectáculo.