CONTRAPUNTO | O |
19 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.QUÉ SENSACIÓN de apocalipsis ofrece un Chamorro nocturno incendiado: impotencia, inacción humana ante la quema, año tras año, de un lugar tan entrañable. Pero el sentimiento deja paso a la razón para preguntarnos qué ocurre en nuestro concello para que todos los equipos móviles forestales permanezcan averiados cuando se inicia otro foco con los montes de Brión. Si nos hallásemos en un país donde no se producen incendios forestales porque no hay árboles, efectivamente, podríamos permanecer tranquilos pero aquí el balance es de un fuego diario. Tras la crítica hay que mirar hacia el futuro y, por ello, no está de más la iniciativa de que Chamorro se convierta, algún día, en un espacio público porque actualmente no lo es. Pocos de los ferrolanos que hacen la romería cada año saben que la capilla es privada y que, incluso, el obispo advirtió de ello en alguna ocasión. Si toda la gran ladera pasa a manos públicas, poco a poco, se puede invertir en infraestructuras contraincendios adecuadas, en diseñar su reforestación más apropiada... En fin, puede pensarse en que un espacio tan emblemático alcance la titularidad que debe tener. Existen otras iniciativas anteriores, como el monte Torrente Ballester, en que el proceso fue parecido. Pero el que sea un espacio público ahora tampoco es garantía de su conservación. Cambian los concejales y, no se sabe por qué, dejan de cuidarse obras que fueron iniciativa de los anteriores o viceversa. Ni para los parques y espacios comunes parece haber consenso.