¿La ciudad de los agujeros?

FERROL

EN EL BALUARTE | O |

13 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

TENGO UN AMIGO que a Ferrol le llama la ciudad de los agujeros. Cada vez que lo dice siento como si un monstruo enfurecido empezase a crecer dentro de mí. «París es la ciudad de la luz y Ferrol es la ciudad de los agujeros», dijo la última vez con un tono más que jocoso. Entonces, el mostruo de mi interior empezó a reaccionar. Apreté mucho los labios, lancé un resoplido de paciencia y me dispuse a decir que todo aquello era mentira, que no era para tanto, que las calles de la ciudad -de MI querida ciudad- no estaban tan mal. Pero me tuve que morder la lengua y contentarme con lanzar un bramido de desesperación, porque justo en el preciso momento en que iba a contratacar, un tremendo bache me cerró la boca. Como ya habrán supuesto, íbamos en coche: mi adversario debió de ver aquel socavón de la cuesta de Mella desde lejos y decidió que aquél era un buen momento para azuzarme. Pero la cosa no terminó ahí, porque de aquel lugar enfilamos la marcha hacia la plaza de Amboage y, justo a la altura de la iglesia de Dolores, la escena del socavón se repitió. Y tres cuartos de lo mismo cuando pasamos por la curva de circunvalación, en la zona de la puerta del Dique. A esas alturas, con el ánimo por los suelos, apenas tenía argumentos para obligar a mi acompañante a retractarse. Pero, por si su sonrisa maliciosa no fuera suficiente humillación, el itinerario nos llevó a tomar de nuevo la calle Irmandiños y, cuando nos estábamos acercando a la Fuente de la Fama, justo en la curva, lo soltó: «¡Hombre, fíjate! A la valla provisional ésa -dijo con cierto rintintín- ya le están saliendo canas. ¿Cuántos años llevará ahí?». Señores del Ayuntamiento: si no quieren que los de fuera nos ganen la batalla, hagan algo. No queremos una ciudad gruyère .