El Concello detecta un «grave problema» ante el elevado absentismo en los colegios

FERROL

JOSÉ PARDO

Asuntos Sociais pide a la Xunta un técnico para que se dedique de forma exclusiva a controlar la asistencia Cada curso se registran en Ferrol unos cincuenta casos de faltas injustificadas

03 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El Concello quiere iniciar su política de educación familiar desde las aulas, con un control y reducción del absentismo escolar, del que se encargará un técnico de Asuntos Sociais dedicado en exclusiva a esa tarea. La petición para lograr ese personal específico ya la ha tramitado el gobierno local a la Xunta y espera recibir contestación afirmativa en las próximas semanas. Así, el control de la asistencia a las clases se podría poner en marcha el próximo curso. «Es una de las carencias con las que se cuenta actualmente en servicios sociales de Ferrol porque es un problema grave», argumenta la concejala de Asuntos Sociais, Marta Cerdido. Cada año, según la memoria anual del programa de educación familiar, se producen en los colegios ferrolanos unos cincuenta casos de absentismo de menores de 16 años, prolongados y sin justificación alguna. El programa que ahora tiene en marcha el Concello cuenta con una experta que tiene que compatibilizar el absentismo escolar con la atención a todo el plan de convivencia familiar, un programa especialmente importante y que atiende a más de sesenta familias cada año. A ellos se les presta desde educación en salud (higiene, alimentación, prevención de enfermedades...) hasta formación de padres e hijos. Sin embargo, desde Asuntos Sociais se considera que el problema del absentismo en los colegios es «lo suficientemente grave» como para que se disponga de un único especialista que esté en contacto con padres y colegios para hacer un seguimiento y erradicar el problema. Sólo en el último año fueron 45 los casos que se atendieron a instancias de los diferentes centros educativos de la ciudad. Es algo menos que en el 2002, pero sigue siendo elevado. Tarea única «Solicitamos un técnico dedicado en exclusiva porque creemos que se ha de hacer un seguimiento mucho más estricto, con una relación más directa con colegios y familiares», agrega la encargada de los servicios sociales municipales. La cuantía que se pedirá para este plan contra el absentismo -inscrito dentro del general de educación familiar- supera los 6.500 euros. En caso de ser concedido, el Concello aportaría otros 4.400 para completar la iniciativa. A través de ese técnico local se coordinarían actividades para concienciar a padres y alumnos de lo imprescindible que resulta educar para el correcto desarrollo de la personalidad, como recoge el programa. En esa necesidad de incidir directamente en las familias hacen hincapié desde la comunidad educativa, convencidos de que en la mayoría de los casos los niños no acuden por culpa de sus padres.