Entrevista | Julio Cribeiro El regidor del municipio que acoge mañana el certamen equino destaca el valor tradicional que envuelve este día, que es, a su juicio, el factor clave de su longevidad
21 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El alcalde de Moeche reconoce que su encuentro con el mundo del caballo es reciente, pero asegura que ha descubierto un pequeño universo «maravilloso». Desde esa perspectiva, defiende la feria equina del municipio no sólo por el prestigio de los concursos que premian a los mejores ejemplares, sino también como una reserva de tradiciones que entronca directamente con la Galicia rural. Según explica Cribeiro, no está muy claro todavía en qué año comenzó a celebrarse la feria del caballo, que los más viejos del lugar recuerdan desde siempre. «Hay un bando municipal sobre la feria que tiene más de 75 años. En el Ayuntamiento estamos tratando de recopilar datos para fechar con más exactitud los comienzos». -¿Cuál cree que es el motivo de la longevidad de esta feria? -La gente se identifica mucho con esto. Hay todo un mundo rural que se siente muy identificado con esta feria; de hecho, viene gente de Portugal, de León y Asturias... Creo que aunque no se hiciera ninguna publicidad, esto se llenaría igual. La feria permanece en el tiempo porque se siguen manteniendo muchas tradiciones. -¿Qué tipo de tradiciones? -Todo lo relativo al mundo rural. Aquí se pueden comprar desde una hoz hasta una piedra para afilar cuchillos, pasando por piensos, huevos, lechugas... Es diferente a lo demás, porque ahora las grandes superficies venden todos los productos etiquetados; esto es como un gran mercado. -El concurso de caballos protagoniza la jornada... -Sí. Aquí hay mercado de ganado todos los martes, y los días 23 hay feria, pero lo importante ahora es el concurso. En general, el nivel económico ha crecido bastante, y ahora casi todo el mundo tiene caballo, pero los que concursan prefieren ganar aquí que en otros sitios. Ganar en Moeche da mucho prestigio. -La feria se parece poco a otras, como Equiocio. -Sí, no tienen nada que ver. En Equiocio está todo más profesionalizado. Aquí, poca gente lleva botas de montar; es otro tipo de indumentaria. Aquí se ve al paisano gallego de verdad. -Se supone que éste es uno de los eventos más importantes del año para Moeche. -Sí. Yo siempre digo que Moeche está muy bien situado estratégicamente en Ferrolterra. Está en el eje entre Ferrol y Ortigueira, y tiene muchos ayuntamientos limítrofes, todos muy cercanos, como Valdoviño, Cedeira, San Sadurniño... Incluso Narón o Neda. Desde todos estos sitios se llega a Moeche en cinco o diez minutos. De hecho, hay mucha gente que el día de la feria viene a caballo desde estos municipios. -¿Se dejará ver montando a caballo mañana? -Pues probablemente sí. Hace un tiempo, yo conocía poco el mundo del caballo, pero es maravilloso. Una vez fui con la gente de la Asociación Ecuestre 23 de Abril a una rapa das bestas a A Capelada, ida y vuelta montado a caballo. Afortunadamente, la yegua era mansa, ja, ja, ja. -¿Cuáles son los grandes proyectos en los que trabaja su Ayuntamiento? -El principal, el proyecto estrella en el municipio es la finalización de las obras del castillo. Además, recientemente tuvimos una entrevista con el presidente de la Diputación para hablar de dos proyectos viarios importantes: uno es la carretera de Balocos a As Somozas, y la otra de Balocos a Vilaboa, que nos conectaría con la costa, por Valdoviño. También estamos trabajando en un proyecto muy ambicioso para crear un nuevo mercado municipal.