Un dispositivo especial de tráfico

La Voz

FERROL

En previsión de la gran afluencia de público, y como en años anteriores, el Concello de Ferrol habilitó un dispositivo especial de tráfico y seguridad para garantizar la normalidad en la fiesta. Desde primera hora de la mañana, y para facilitar la subida de romeros, la carretera que sube a la ermita quedó cortada al tráfico. Sólo se permitía el acceso de los autobuses para personas mayores y minusválidos, que circulaban desde las diez de la mañana. Además, en las carreteras de Mandiá y Menáncaro quedó establecido el sentido único de circulación. Aunque buena parte de los romeros recorren a pie todo el camino desde Ferrol hasta la ermita, muchos prefieren acercarse con el coche hasta Serantes, para después subir caminando sólo desde allí. Por eso, a ambos lados de la carretera de Covas, y en los aparcamientos del restaurante La Torilla, resultaba difícil ayer encontrar un sitio para dejar el coche. Para garantizar la seguridad de los romeros, el Concello organizó un dispositivo policial especial, compuesto por dos mandos y cerca de 20 agentes, que trabajaron desde primera hora de la mañana hasta que bajaron los últimos romeros, cerca de las nueve de la noche. Miembros de la Policía Local aseguraron que no suele producirse ningún problema destacado durante la jornada. Además, una ambulancia de Protección Civil y un coche de bomberos velaron por la seguridad de los miles de visitantes al santuario. La Policía Local destacada en Chamorro explicaba que resulta difícil determinar el número de personas que se acercan a la capilla, ya que no para de subir y bajar gente, pero aseguraron que suele rondar los 10.000 romeros. Entre las dos y media y las tres de la tarde es cuando más público se concentra en las inmediaciones del templo. Pero hasta las siete de la tarde, hora en la que se cierran las puertas de la capilla, los romeros no dejan de subir, ya que cada media hora se celebra un servicio religioso.